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Editorial |
Nov-2009 (130): EL CAE Y LA DEFENSA PROFESIONAL
El año 2009, tan próximo a concluir, ha sido de los que difícilmente pasan al
olvido sin dejar huella. La pugna sostenida por los consejos nacional y andaluz
para restaurar la seguridad jurídica de las enfermeras y enfermeros en
torno a actos cotidianos que tienen que ver con la prescripción de determinados
fármacos y productos sanitarios ha puesto a prueba la solidez de
nuestros argumentos y la certeza de que, más pronto que tarde, la razón estará
definitivamente de nuestro lado por una simple cuestión de sensatez y
coherencia respecto a la realidad que llevan a cabo miles y miles de profesionales
en sus respectivos cometidos.
Fiel reflejo a esta larga batalla jurídico-legal son dos episodios, a cual más significativos.
De un lado, la entrega de una alta recompensa a la consejera de
Salud de la Junta, M.ª Jesús Montero,por su “valentía y compromiso”demostrados
en torno a este mismo capítulo.Con la entrega de la Venera de Oro,
realizada por el presidente nacional Máximo González Jurado, estuvo incluido
el apoyo fehaciente y agradecido de la enfermeria andaluza sabedora de la
postura que,desde la primera hora viene manteniendo M.ª Jesús Montero, en
aras a ampliar competencias y funciones de un colectivo maduro y capaz.
De otro, la reciente decisión del TSJA al suspender, de forma cautelar, esa
misma autorización administrativa para que la enfermeria andaluza estuviera
al cubierto de cualquier atisbo de ilegalidad.Desde el primer momento,
el CAE dejó claro que el auto del TSJA no entra a valorar el fondo del
problema a la par que anunciamos la decisión de personarnos en el recurso
contra el citado auto que respetamos pero no compartimos.
El CAE dejó constancia de su esfuerzo, a veces no reconocido, para que la
Ley Antitabaco no fuera diluyéndose en el fragor de otras pugnas políticas.
Desde un primer instante levantamos una bandera en defensa de un instrumento
legal que no cometiera el atropello de Salud pública al dejar desprotegidos
a los menores de edad.Nuestros lectores conocen la insistencia en
este extremo y nada nos puede reportar más satisfacción que ver tres años
después de promulgada la ley, tanto desde el Gobierno de la nación como
desde partidos e instituciones públicas han acabado dando la razón. Esto
nos otorga un nuevo plus de credibilidad como institución que representa
tanto a la enfermeria andaluza como a la sociedad.
Finalmente,queremos dejar constancia de las elecciones registradas en uno
de nuestros Colegios Oficiales, en concreto el de Málaga, y que tuvo en la sede
del CAE el escenario para la toma de posesión del reelegido equipo de gobierno.
Este hecho, al margen de la decisión democrática resultante, tiene el
importante valor simbólico de la unión y cohesión existente entre las ocho
instituciones colegiales andaluzas.La profesión debe saber que trabajamos,
desde Huelva a Almería y desde Jaén a Cádiz, en clara sintonía para tener más
fuerza y responsabilidad en cuantos frentes se plantean a través del tiempo.Y
la experiencia confirma que los envites son de auténtica envergadura.
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Oct-2009 (129): ENFERMERÍA ANDALUZA:“COSECHA”DE 2009
Con el otoño la enfermería andaluza ha comenzado a saborear las cualidades
de la mejor “cosecha”profesional de los últimos tiempos, la de 2009. O lo que
es igual: el inicio de la prescripción de un catálogo de fármacos y productos
sanitarios que,después de varios años de trabajo y una recolección francamente
espinosa se vio publicada en el BOJA para que todos los recelos, rumores
y presagios quedasen reducidos a la nada.Eso sí: una vez garantizada
la seguridad jurídica objeto de tenaz reclamación desde la Organización Colegial.
Esta “cosecha”de 2009 significa un hito en el calendario de logros profesionales.
Lo que algunos veían “imposible”,hoy goza de las bendiciones de
la normativa legal andaluza, algo que fue posible a la receptividad y decisión
política de una consejera, M.ª Jesús Montero,que si bien en otras actuaciones
no deparó idénticos resultados, en ésta debemos felicitarla, y felicitarnos,por
el avance profesional y social que supone ver a la enfermería regional siendo
responsable de su propia decisión en la prescripción de determinados medicamentos
y productos que tantos beneficios van a comportar a un millón de
personas,primordialmente afectadas de dolencias y patologías crónicas.
Ahora bien,debemos ser coherentes con nuestra línea de comportamiento y
desembocar en algo también cargado de significación como son los Registros
Profesionales,donde la administración autonómica no ha sido ni sensible
ni receptiva a nuestras razonamientos para que, en consecuencia,haya recibido
el varapalo del TSJA cuando su Sala de lo Contencioso-administrativo
nos ha dado en buena parte la razón, al contemplar cuanto se dice en la Ley
de Ordenación de las Profesiones Sanitarias.
Estamos ante un capítulo —los Registros—,que ahora demandan de las/os
enfermeras/os andaluces su más rápida y efectiva colaboración.Para apelar a
su responsabilidad haciendo llegar a las respectivas sedes colegiales sus datos
personales requeridos en un Decreto.
Para cerrar el comentario ,quiero citar dos aspectos que merecen ser tenidos
en cuenta por lo que encierran.Uno se refiere al Campamento de verano San
Juan de Dios para jóvenes discapacitados que, con escenario en Sanlúcar de
Barrameda, volvió a tener en los Colegios de Enfermería andaluces como
uno de sus firmes aliados.El enfermero Carmelo Gallardo sigue siendo el
“padre”de una idea que ya es tradición en cuanto a expresar la solidaridad.
Y ,de otra parte, invito a la lectura de un artículo que, bajo el titulo La Enfermera,
firma el Catedrático -emérito- de la Facultad de Medicina de Córdoba,
Dr.Rafael Martínez Sierra y en el que sienta algo que el mundillo sanitario
debería conocer y asumir. Baste citar estas palabras en boca del veterano
e insigne docente:“En los servicios de Urgencia,donde hacen guardia médicos
residentes de primer año, es la enfermera de turno quien los saca del
aprieto”.Lo firma el catedrático de Medicina, profesor Martínez Sierra. Insisto:
lean con la mayor atención el contenido de este texto para trasladarse y
situar los avances que vamos consiguiendo.
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Sep-2009 (128): PRESCRIPCIÓN,REGISTROS: SEGUIMOS CAMINANDO
Pocas noticias pueden servir mejor que éstas para comenzar el otoño y el curso 09/10: Era pleno verano del año pasado y Salud aprobaba el decreto por el que se permite a la enfermería andaluza “indicar” un catálogo de 96 fármacos y productos sanitarios dentro de una estrategia que la Junta califica de “nuevo ámbito competencial” en el que se incluye la llamada “orden enfermera”.Y es que, eufemismos oficialistas al margen para evitar llamar a las cosas por su nombre, en ese decreto lo que se contiene no es otra cosa que el resultado a un intenso trabajo desplegado por la Organización Colegial durante tres años para que la enfermería,al menos en nuestra región,recupere la plena seguridad jurídica en el desempeño de sus funciones en materia de prescripción. ¡Por fin se hizo justicia!,por ahora en Andalucía solamente.
Y si excelente resulta esta noticia,no se queda a la zaga, aunque haya tenido menor repercusión mediática, la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía al suspender, siquiera cautelarmente, la aplicación de los registros
profesionales. En su momento, el CAE no dudó en recurrir el decreto de la consejería sobre los registros porque entendimos que la administración sanitaria de la comunidad había “retorcido” la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), en la que consta más que claro, diáfano, el espíritu de los registros, competencia de los Colegios profesionales y sus respectivos consejos autonómicos y generales de cada titulación sanitaria.
El CAE, lo dijimos meses antes de conocerse la decisión de la Sala de lo Contencioso del TSJA, reclamaba el protagonismo de las entidades colegiales porque así está presente en la LOPS,además de luchar por la preservación de la confidencialidad que nos depositan los colegiados y conforme nos obliga la Ley de Protección de Datos. Finalmente, es obligado dejar constancia de las elecciones habidas en el seno de este CAE y que, desde la estabilidad institucional en la que nos movemos hace tiempo, no ha arrojado ninguna novedad que no sea la continuidad, tanto por lo que se refiere a esta presidencia como a sus comisiones permanente y plenaria,que configuran los responsables de los ocho colegios provinciales andaluces de la profesión. Esta circunstancia servirá para que el CAE mantenga una línea de actuación similar a la que venimos desarrollando desde hace dos mandatos y que se asienta sobre unos pilares indiscutidos: independencia y responsabilidad. Si algo caracteriza a este organismo autonómico es su contrastada libertad de actuación ante las administraciones y organismos oficiales como consecuencia a una voluntad de defender los intereses de la enfermería por encima de cualquier otra consideración.
Los dos hitos que abren este comentario –prescripción y registros- son a modo de contundentes pruebas de lo que decimos que es nuestro patrimonio: independencia y responsabilidad al servicio de la enfermería andaluza.
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Jun-2009 (127): REGISTROS PROFESIONALES:SALUD NO DEBE IR AL CONFLICTO
La Consejería de Salud está a un paso de cometer un error por el que busca retorcer lo dispuesto en una Ley del Estado.Me refiero a la creación de los "Registros profesionales", cuya filosofía y origen se contienen en una de las leyes troncales para el sistema; la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS).En ella queda muy claro que “para garantizar”los derechos de los ciudadanos y el sometimiento al control deontológico de los profesionales, el legislador indica taxativamente que serán “los colegios profesionales, consejos autonómicos o consejos generales” quienes “establecerán los registros públicos”, los cuales serán “accesibles a la población y estarán a disposición de las administraciones sanitarias”.
La exacta definición de la Ley no parece importar lo más mínimo a nuestra Consejería de Salud que pretende tergiversar el sentido exacto de estos registros acaparando todo su contenido en un ejercicio de clara osadía por el que se quiere subvertir el citado texto legal transformándolo en una auténtica pirueta, para que los colegios deban usar otros registros de tipo complementario, incompletos, escasamente fiables.Ni el más osado hubiera querido presentar esta consecuencia de la LOPS como una prerrogativa de la administración (en este caso andaluza), pero aquí está la maquinaria de la Junta para —es preciso insistir— arrollar la Ley y convertirse en protagonista de algo en lo que el texto legal le sitúa como espectadora y controladora.
La Consejería de Salud hace de la ley un sayo y decide erigirse en protagonista de algo en lo que el legislador no lo situó.Lástima que la presencia de Griñán (ex de Salud) en lo alto de la Junta no evite estos conflictos ante los que obviamente el CAE se ha visto obligado a mover ficha en forma de presentación del correspondiente Recurso ante el TSJA.
Resulta preocupante constatar esta forma de proceder de la administración cuando la enfermería andaluza en su conjunto atraviesa una cierta “luna de miel” con la consejería traducida en esa anunciada amplitud del techo competencial que,en materia de cuidados como de prescripción de fármacos, la propia consejera Montero no se ha recatado de anunciar su confirmación, incluso “a corto plazo” o lo que es igual,para antes de que concluya el actual verano de 2009.
Desde esta tribuna, el organismo autonómico de la enfermería andaluza quiere lanzar un nuevo mensaje a favor del entendimiento y del consenso para que Salud reflexione y no propicie este nuevo conflicto motivado por la creación de unos registros que han de ser construidos sobre la base del papel preponderante que la Ley otorga a los Colegios Profesionales y no de segundo orden, como ahora pretende argumentar la Consejería de Salud en esta auténtica tergiversación de lo que sostiene la LOPS. Si la enfermería ha hecho méritos para avanzar por sí misma se debe comenzar respetando este principio que está contenido en el espíritu de la ley.
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May-2009 (126): UNA SENTENCIA QUE VUELVE A DARNOS LA RAZÓN
El fallo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), referido a un capítulo tan controvertido como es la carrera profesional debe ser forzosamente un motivo para la reflexión general.Conforme damos cuenta en el presente número, el Alto Tribunal de la región no ha dudado en rectificar partes sustanciales del acuerdo logrado hace tres años, entre el SAS y las organizaciones sindicales más representativas mediante el cual quedaron consagradas determinadas discriminaciones que recayeron, precisamente, entre los sectores más débiles de los trabajadores, llámese el personal no reconvertido en la Atención Primaria, como el interino.
La enfermería andaluza debe recordar como al producirse el pacto anteriormente citado en el verano de 2006, este CAE no dudó en recurrirlo ante los Tribunales mereciendo por ello severas críticas y amonestaciones que ahora, a la vista de la sentencia no deben constituir más que una nueva demostración de nuestra bien ganada independencia porque, entonces como ahora,manejábamos este asunto llevados única y exclusivamente por la cordura y el bien general. El varapalo que el TSJA ha propinado al SAS no es otra cosa que admitir la fragilidad sobre cómo se producen los grandes acuerdos en materia sanitaria andaluza.Otro sí: Salud no ha tardado en anunciar que tras el veredicto de la Sala de lo Contencioso-Administrativo granadina va a recurrirlo hasta el Tribunal Supremo.
Mientras, la Junta de Andalucía ha vivido una sorprendente crisis en su órgano de Gobierno,que ha finalizado con el nombramiento de José Antonio Griñán como presidente del ejecutivo regional y, a su vez, la firme decisión de mantener a la responsable de Salud para no alterar el organigrama de esa misma consejería con María Jesús Montero al frente.
Por lo mismo, no dudamos en felicitar a la reelegida responsable de la consejería en la certeza de que María Jesús Montero tiene acumulada la suficiente experiencia y rodaje como para afrontar los mil y un riegos y peligros que a la Sanidad le atañen a la vuelta de cada esquina. El último,por ejemplo, en forma de esa fiebre porcina con todo lo que implica de trascendencia y alarma social. Esta vez, saludamos con el mejor de los realismos la decisión de Griñan de no alterar el pulso de la Salud de nuestra comunidad autónoma. Sin olvidar a la nueva ministra de Sanidad,Trinidad Jiménez, ya que esperamos su confirmación a los compromisos adquiridos para con la enfermería por su antecesor,Bernat Soria.
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Abr-2009 (125): DE LA PERCEPCION SOCIAL A LA APUESTA DEL CAE
Pocas cosas dentro del complejo mundo sanitario en que nos movemos pueden tener más significado que los datos recientemente difundidos por la Junta de Andalucía, en relación a la respuesta que los ciudadanos otorgan al conjunto del sistema público sanitario regional y,dentro de ella, en concreto a la valoración de los principales colectivos trabajadores implicados en su funcionamiento, enfermería a la cabeza.Haciendo,de entrada, abstracción de que la encuesta anual ha omitido preguntar al ciudadano sobre dos asuntos tan capitales como las urgencias y las listas de espera; haciendo un paréntesis sobre esta cuestión, si la calidad de un colectivo se puede calibrar de un modo riguroso y científico,no seremos nosotros quienes deseemos añadir una coma más que no sea destacar, en todo lo que vale, el 95% de satisfacción con el que la población andaluza ha vuelto a reiterar su confianza por la enfermería ejerciente en las ocho provincias.
Que sea la propia administración autonómica la que confirme que los pacientes subrayan con tan altísimo porcentaje positivo la percepción y estima es algo que, además de suponer la plena constatación de lo que venimos manteniendo al respecto,debería ser toda una llamada de atención para que, en base a esa misma conclusión, la consejería y el SAS mantuvieran y reforzasen su confianza y apuesta por la profesión de enfermería, pero no desde un modo simplemente formal,protocolario o teórico sino trascenciendo y traducido en medias tan necesarias como dotar a la red pública asistencial de una plantilla de enfermería exactamente dimensionada con el número de habitantes y las prestaciones que ella ofrece. Sí, la conocida y nunca olvidada “ratio”a la que todos deberíamos ajustarnos. La Junta ya sabe de qué “material” está fraguada la profesión de enfermería y cómo la distingue la sociedad. Ahora, solamente cabe esperar de quienes ostentan la mayor responsabilidad una altura de miras (no solo de índole economicista, conste) que evite los muchos y graves problemas que aparecen en el día a día que, por lo que se intuye, serían fácilmente superables desde una óptica consecuente a la trascendencia social.
En este mismo contexto,no podemos dejar de lado la información publicada en un diario de tirada nacional en la que se pregunta si la enfermería debería ver ampliadas sus atribuciones y competencias profesionales como consecuencia de la inminente implantación del “Plan Bolonia” y el título de Grado, el cual llevará aparejadas nuevas perspectivas y horizontes en el marco laboral de la sanidad pública y privada española.
Dicho lo cual, no quisiera cerrar el presente comentario sin aludir a la noticia surgida, en este caso,desde el propio CAE. En efecto: el último pleno celebrado para confirmar el presupuesto económico de 2009, en el que no se ha dudado en potenciar tanto las ayudas sociales como los recursos destinados a la formación en unos porcentajes verdaderamente estimables y significativos.
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Mar-2009 (124): ANDALUCÍA,PIONERA EN PRESCRIPCIÓN ENFERMERA
Lenta pero inexorablemente, nos estamos encaminando a la resolución del conflicto que más ha ocupado y preocupado a la profesión de enfermería en nuestra región y por extensión a este Consejo Andaluz que la representa. Hablo de la prescripción de determinados fármacos y productos sanitarios que, por mor de la vigente Ley del Medicamento, situaron a nuestro colectivo en una clara y peligrosa situación de indefensión jurídica o, sencillamente, de ilegalidad.
Conforme damos cuenta en páginas interiores del presente número, el asunto ha alcanzado la definitiva instancia prevista —el Congreso de los Diputados— una vez que, desde nuestra última edición se hayan ido precipitando los acontecimientos con el acuerdo alcanzado en torno a la Mesa técnica entre Junta y los Consejos autonómicos de Enfermería y Médicos, o la última novedad consistente en la presentación ante el Registro de la Cámara Alta y por parte del grupo Convergencia y Unión y PSOE,de unas proposiciones de ley para que se modifique la citada Ley (29/2006 de 26 de junio),herramienta reguladora del uso y dispensación de los medicamentos en nuestra nación.
Es, pues, hora de anunciar que el trabajo de la Organización Colegial de Enfermería, a nivel andaluz como español, está a punto de dar los frutos que, con ahínco hemos ido buscando en el transcurso de los últimos meses y años.
Andalucía, en consecuencia va a convertirse en la comunidad autónoma que lidere esta conquista profesional aunque Cataluña por boca de su consejera de Salud,Marina Geli,hubiese manifestado antes de la proposición del PSOE su propósito de seguir los mismos pasos si este partido político no lo hacía a nivel nacional.Las circunstancias demuestran como telón de fondo, hasta qué punto son insustituibles los Colegios Profesionales cuando se trata de articular y defender los legítimos intereses de un colectivo,—la enfermería en nuestro caso—,en favor de alcanzar un bien social. Si todavía quedara alguna duda sobre el papel y significación que deben tener los Colegios Oficiales en pleno siglo XXI, baste remitirse a esta compleja cuestión y acto seguido, sacar consecuencias al respecto.Porque hemos logrado pasar de una ley, consagrada por el Congreso de los Diputados, literalmente injusta para una profesión a que estemos a punto de confirmar su modificación allá donde corresponde, la cámara de representación ciudadana.
Pero en la labor diaria, son mucho los frentes que ocupan a este CAE. Permítase que haga una reflexión sobre la inmediatez de la convocatoria que difundimos de la novena edición del Certamen Científico de la Enfermería Andaluza. El CAE recupera este referente investigador sabedor de que la profesión no puede descuidar esta otra faceta que le acerca a la mayor fiabilidad, ante sí misma y frente a la sociedad a la que sirve. El organismo que presido va a poner sobre la mesa unas recompensas económicas (3.000 y 800 euros, respectivamente) para quienes deseen aspirar a este reconocimiento.
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Feb-2009 (123): TIEMPO DE EXPECTATIVAS
Para la enfermería andaluza, estos son tiempos de un marcado cariz expectante. O de esperanza, que tanto monta. El esfuerzo desplegado desde hace tanto tiempo puede (debe) acabar fraguando conforme se espera, en una realidad que colme las ilusiones puestas, como el lector bien conoce, en el asunto de la prescripción de fármacos a cargo de la enfermería en nuestra comunidad. Eso sí, la prudencia y experiencia nos aconsejan conservar intactas las esperanzas hasta que las directrices se vean reflejadas en las páginas del BOJA y no haya otra vía más que la de su aplicación práctica.
La enfermería andaluza puede estar en el camino de abrir una senda en el contexto nacional, liderando un proyecto que, a buen seguro, otras regiones y comunidades deberán hacer propias. Por eso, a estas alturas del calendario y cuando el proyecto de Decreto elaborado por la Junta está en su obligada fase de cumplimentación burocrática, lo mejor que podemos hacer es aguardar a que fructifique el trabajo hecho a conciencia y con todos los medios a nuestro alcance. Desde la Organización Colegial a nivel nacional y andaluz nos queda, cuando menos, la satisfacción del deber cumplido por haber respondido a una exigencia de la profesión para garantizar su seguridad jurídica y legal.
En medio de este tránsito legislativo, la sanidad regional ha conocido el relevo en la presidencia del Consejo Andaluz de Colegios Médicos. Al facultativo sevillano Carlos Goznalez-Vilardell le ha sucedido el malagueño Juan José Sánchez Luque para llevar las riendas de un organismo homólogo con este CAE. Desde nuestra perspectiva autonómica, no podemos sino dar la bienvenida al presidente Sánchez Luque al frente de su nueva responsabilidad en la certeza de que ambos Consejos regionales sabrán estar a la altura que los tiempos y las circunstancias demandan. Desde el más profundo respeto mutuo, nuestra voluntad no es otra que propiciar cauces de diálogo y entendimiento en todos y cada uno de los asuntos que tengan interés y que, en un mundo tan complejo como el sanitario, solamente debe buscar —y desembocar— en ofrecer la mejor atención al paciente, principio y fin de todos los posicionamientos.
Pacientes que, como siempre, esperan de nuestro colectivo sus habituales dosis de eficacia y responsabilidad.Son éstas cualidades en cuya consecución debemos seguir empeñados con ejemplos tan evidentes como las "III Jornadas sobre Seguridad frente al contagio sanguíneo" que, en Córdoba, se han llevado a cabo con el patrocinio del CAE y ante una nutrida asistencia de enfermeras y enfermeros. Por muchas que sean las tareas a cumplir ,pocas revisten mayor importancia que demandar de los poderes públicos se adopten las medidas, protocolos y cautelas que sean mester en la búsqueda de una enfermería que trabaje plenamente segura y a cubierto de riegos que han de ser atajados como corresponde a una sanidad moderna, en pleno siglo XXI.
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Ene-2009 (122): PRESCRIPCIÓN ENFERMERA:POR FIN EN LA RECTA FINAL
Pocas cosas pueden revestir más trascendencia, a la hora de inaugurarse 2009, que el anuncio hecho por la Consejería de Salud en torno al proyecto de decreto para que se defina la actuación de la enfermería en la prestación farmacéutica dentro del sistema sanitario público. La titular del área, Mª Jesús Montero, ha decidido dar un paso al frente y tanto el CAE, como el resto de la Organización Colegial respaldamos y mostramos nuestra satisfacción por ser la primera comunidad que lidera este proyecto de futuro.
Como informamos en páginas interiores, estamos ante el entramado legal de algo tan sustantivo como la prescripción enfermera. Es decir, el marco formal por el que se establecerán las funciones especificas para indicar y prescribir determinados tratamientos dentro del SAS.
Sin querer adelantarnos a los acontecimientos, valga esta reflexión para anticipar lo que, sin duda, constituirá una auténtica frontera para la profesión. Estrenar una normativa oficial en torno a la prescripción de determinados fármacos y productos equivaldrá a adquirir una nueva responsabilidad como profesión ante la que todos debemos estar dispuestos a hacerla propia consciente de sus ventajas y, por qué no decirlo, consecuencias legales. Pero enfermería es un cuerpo sanitario totalmente maduro y capaz de asumir este reto desde el rigor y la eficacia que siempre la ha distinguido.
Este capítulo no puede ocultar otros asuntos importantes y cuya sola enumeración evita arrinconarlas en lo que sería un injusto olvido. Se trata de la sentencia emitida por el TSJA sobre el asunto del uso de la falda como indumentaria laboral para las enfermeras pertenecientes a clínicas del grupo privado Pascual. El alto tribunal andaluz ha fallado, asegurando que esa imposición no supone ninguna discriminación. Y este CAE, respetando como no puede ser de otra forma y de principio a fin el fallo, solamente desearía abogar por encontrar vías de diálogo que devuelvan la normalidad a un asunto tan enquistado, (porque está en puertas del Tribunal Supremo), como improcedente en el sentido de que nunca debió adquirir estos niveles de conflictividad jurídica.
Finalmente, no puede quedar en el tintero el enorme resultado habido en las Jornadas dedicadas a tratar algo tan actual y horroroso como es la actuación de la enfermería ante la violencia doméstica que continúa asolando nuestro país. Celebradas en Cádiz, ante 700 profesionales, este foro se convirtió en una auténtica puesta al día sobre qué posicionamiento debe afrontar la enfermería frente a ese cáncer en forma de la inacabable cadena de asesinatos. Siendo nuestra profesión una de las más cercanas a la mujer, en cuanto a usuaria del sistema, se entiende el esfuerzo desplegado por la organización colegial en su conjunto (Consejos General y autonómico, Colegio provincial gaditano y la Escuela de Ciencias de la Salud) para dotar de los instrumentos más válidos en aras a que la presencia de la enfermera (o) equivalga a ayuda en la tarea común de la sociedad para frenar semejante sangría de mujeres inocentes.
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Dic-2008 (121): ENFERMERÍA, ANTE UN AÑO QUE PUEDE HACER HISTORIA
Para finalizar 2008, pocos argumentos tienen mayor enjundia que el anuncio hecho por la consejera de Salud, M.ª Jesús Montero, en el sentido de que en el plazo de "unos meses" la Junta de Andalucía dará luz verde al decreto que confirme las promesas anteriores relativas a la ampliación de competencias para la Enfermería, una de ellas la prescripción en un determinado grupo de fármacos. Si a ello se une la cercana entrada en vigor, por los diferentes campus universitarios andaluces del nuevo título de grado, como consecuencia de la Declaración de Bolonia, no es exagerado decir que la enfermería española se encuentra literalmente ante un año sencillamente de privilegio.
Dos meses atrás fue el Ministro de Sanidad, Bernat Soria, quien se pronunció de igual tenor en la sede del Consejo General, forzosamente debemos ratificarnos en que estamos ante un año de privilegio porque a nadie se le oculta que, en cuanto esa normativa se publique en las páginas del BOJA, la profesión en Andalucía habrá dado un paso verdaderamente histórico que marcará un hito en su largo devenir como insustituible eslabón del sistema sanitario español. Hitos que, por otra parte, no harán más que legalizar las actuaciones cotidianas de los miles de profesionales presentes en instituciones sanitarias.
La prudencia, no obstante, aconseja no lanzar, todavía, ninguna campana al vuelo consciente de que, sobre el terreno de la decisión política, se mueven otras fuerzas representativas que no estarán del todo conformes con este avance a favor de la Enfermería. Pero, con todo, vivimos físicamente en puertas de que la Organización Colegial de Enfermería pueda recoger los frutos a tantos años de esfuerzo no siempre debidamente comprendidos y, por qué no decirlo, rodeados de más de una incomprensión. Pero el presente no admite más que esperanza y beneficios para todos y cada uno de los integrantes del colectivo.
Dicho lo cual, y entrando en arenas más cotidianas, no está de más aludir al significado que tienen esas dos sentencias (falladas en Córdoba y Almería) habidas en torno al derecho del personal sanitario eventual a percibir los trienios a que se hayan hecho acreedores. Estas resoluciones judiciales deben servir para que, poco a poco la Enfermería también sea considerada como un “único cuerpo”, laboralmente hablando. Por ello, los Jueces han acertado plenamente en reparar semejante injusticia que, en el futuro, deberá ser recordada como una peripecia más que marginó a buen parte de las enfermeras y enfermeros andaluces, como del resto de España. Pero, con ser todo lo expuesto de indudable importancia, no quiero olvidar aludir al acontecimiento vivido en nuestra capital cordobesa al celebrarse el XII Encuentro internacional de Investigación en Enfermería. Ver reunidos a 750 enfermeras y enfermeros con el propósito de analizar lo concerniente a la investigación, un auténtico logro. Este CAE ha procurado trasmitir su apoyo y aliento al citado foro al ser plenamente conscientes de que la investigación enfermera, junto a los hitos formativos que citamos en este comentario, deben de contemplarse como el camino por donde han de discurrir los intereses de la profesión en el siglo recién iniciado.
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Nov-2008 (120): UN RIESGO EVITABLE;UNA PROMESA HISTÓRICA
Desgraciadamente tenía que ocurrir y terminó produciéndose. Me refiero a lo sucedido a una enfermera andaluza (jiennese), la cual, mientras manipulaba una aguja hipodérmica para extraer sangre, sufrió un accidente laboral en forma de un corte en un dedo, lo que provocó que la afectada denunciase lo sucedido ante los servicios jurídicos de su colegio provincial, lo que motivó a su vez que la Inspección de Trabajo haya propuesto resolver el percance mediante una sanción al centro hospitalario en el que presta sus servicios profesionales.
Y no vale llamarse a engaño: desde esta Organización Colegial en su conjunto —de norte a sur, de este a oeste del país— venimos reclamando por activa y por pasiva, que en el Sistema Nacional de Salud se implante, de una vez por todas, aquellos dispositivos de seguridad que demandamos de las autoridades sanitarias, sabedores de los peligros que comporta la ausencia de estas medidas. Con el añadido nada superfluo de que en aquellas regiones y comunidades donde sí se asumió nuestra propuesta los índices de seguridad, eficacia y costes económicos de los denominados “vacutainer” han contribuido a lograr el objetivo propuesto. Es decir: más confianza del profesional en el ejercicio cotidiano; mayor respaldo ante el intenso trabajo a afrontar y mas solvencia que ofrece, como resumen final, al paciente.
¿Servirá este incidente para que nuestra Consejería de Salud, siempre tan preocupada por la seguridad de sus empleados, adopte los dispositivos “ad hoc”? Ojalá que el percance de la enfermera del Ciudad de Jaén sirva para que en el SAS se terminen de concienciar de que nadie sale ganando con la actual situación de riesgo por contagios biológicos. Riesgos que se evitarían en un elevado porcentaje si las directrices fueran conforme venimos reclamando. De lo contrario, y si Salud prefiere el “sostenella y no enmendalla”, ahí está el dictamen de la Inspección de Trabajo de Jaén por “incumplimiento de la normativa en materia de Prevención de Riesgos laborales”.
Pero la actualidad también deparó un motivo para sentirnos esperanzados. La presencia del ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, en el Consejo General ha servido para restablecer las más que fundadas esperanzas de que Enfermería, en la actual legislatura, vea culminada su "travesía del desierto" en pos de la legalización de la prescripción enfermera. El titular de la cartera sanitaria fue claro al subrayar: “Lleváis años intentando encontrar el reconocimiento de vuestro espacio: el que os pertenece por la importancia de lo que hacéis. Ese momento ha llegado y lo hará este Gobierno”. Se podrá decir más alto pero no más claro.
Por eso quiero concluir este comentario aludiendo al significado que entraña la próxima creación de la Escuela de doctorados de la profesión. La Organización Colegial será la encargada de poner en marcha una iniciativa que servirá de aliento para que las enfermeras y los enfermeros españoles.
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Oct-2008 (119): LA CRISIS ECONÓMICA,CON MUCHAS FACETAS
Se temía la llegada de un “otoño caliente” y, en verdad, ya está aquí por difícil que resulte asimilar la realidad. La temida crisis económica, tantas veces negada por las autoridades a niveles andaluz y español, se ha instalado en nuestra vidas como constatación de que, en efecto, algo grave está sucediendo que a todos nos afecta y a todos incumbe, tanto su conocimiento como, sobre todo, su rápida solución, porque la crisis también es sanitaria.
Esta realidad que, no se olvide, ya ha calado en la sociedad no debe inducirnos al pesimismo sino todo lo contrario. Ahora es cuando, más que nunca, por cada sector afectado se debe producir un acopio de fuerzas y afanes para hacer frente a los problemas y poder salir de este “impasse” en el menor tiempo posible. Si hablamos de Enfermería, nadie niega a estas alturas del otoño que es uno de los colectivos afectados, sobre todo, en forma de congelación de contrataciones. El profesional sin plaza fija ve cómo desde el sistema público se ha aplicado el "tijeretazo" como medida para ahorrar presupuesto. Ni que decir tiene que no solamente se ve afectado el protagonista de la temporalidad sino, indirectamente, quien conservando su puesto, comprueba cómo debe realizar su trabajo con menor presencia de profesionales o lo que es igual, mayor intensidad laboral.
Desde la Consejería de Salud se ha insistido en que “no hay peligro de merma en la calidad asistencial” pero a nadie se le oculta que “aparcar” a varios miles de enfermeras/os del sistema por el delicado momento económico, no deberá tener relación con algo tan definitivo como es la calidad en las prestaciones. Menos mal que estando de por medio la vocación y la entrega de la Enfermería andaluza, es seguro que el ciudadano, como receptor de los cuidados, seguirá disponiendo de los habituales niveles de cualificación y calidad enfermera.
Y hablando de recortes, el CAE no debe omitir la ultima asignación de plazas para la formación de futuros Especialista de Enfermería. El Ministerio de Sanidad y las Comunidades volvieron a escenificar un panorama de precariedad y ajuste docente. De otra forma no se puede entender que, pensando en Andalucía, solo hayan sido admitidas 37 plazas de Matrona y 12 para Salud Mental. Si hablamos de una región que sobrepasa los 8 millones de habitantes, que cuenta con una población inmigrante cifrada en varios centenares de miles de personas, nadie discutirá que estamos ante una nueva y decepcionante muestra de que ni la Enfermería ni la sociedad merecían esta alicorta proporción. Las plazas (37) de Matronas y las papupérrimas (12) en un área tan creciente como la Salud Mental, evidencian la falta de tacto y sintonía con la realidad con la que Ministerio y Junta (PSOE) han vuelto a defraudarnos, como ciudadanos, primero, y como profesionales de Enfermería, después. Decir otra cosa sería autoengañarnos y falsear la realidad de esas cifras. Y que a ninguna autoridad se le llene la boca de promesas acerca de potenciación de la Enfermería porque la velocidad es la que es y, además, se demuestra andando.
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Sep-2008 (118): EL CAE, RESPALDADO POR LOS TRIBUNALES DE JUSTICIA
El CAE ha cosechado una importante victoria ante los Tribunales al conseguir ver anulado el Decreto que regulaba el tatuaje y la perforación cutánea “piercings”, que la Consejería de Salud había promovido en su momento,y ante el cual este organismo profesional se vio en la ineludible obligación de recurrirlo al entender que el texto normativo no contemplaba, con todas las garantías posibles, si las técnicas empleadas para esas prácticas de tatuaje y perforación cutánea debían ser o no consideradas actividades estrictamente sanitarias.
Pues bien, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, a finales de junio 2008 nos ha dado toda la razón con lo que nos sentimos plenamente confortados pese a las críticas que, en su día pudimos recibir. El CAE, apoyado en los informes de reputados especialistas, alertó sobre la posibilidad de que el receptor de estas maniobras pudiera recibir lesiones, hemorragias o cicatrices como consecuencia del ejercicio tendente a efectuar tatuajes o “piercings”, tan en boga que quieren inundar buena parte de la epidermis, sobre todo, en nuestra población más joven.
Como quiera que el TSJA acaba de declarar nulo el Decreto recurrido, este CAE consigue aportar un claro servicio sanitario público, la certeza de que semejantes practicas sean ejecutadas por profesionales sanitarios y en el marco de las mayores garantías de salud. Se entenderá, que saludemos como merece este logro de nuestros servicios jurídicos ante las instancias judiciales porque lisa y llanamente significa que el CAE sigue ajustándose a un horizonte estrictamente legal, en pro de facilitar la mejor sanidad y el ejercicio profesional. Por si algo faltara, y coincidiendo en el tiempo con la sentencia del alto tribunal andaluz, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios acaba de advertir a la población sobre los riesgos que supone hacerse tatuaje con “henna negra” o tinte rojizo. En una aspecto más a contemplarse dentro del mismo marco.
Pero el camino se debe seguir andando y a cada comento le corresponde una problemática concreta. Las ultimas se refieren a la escasez de plazas para formación de enfermería en las especialidades de Matrona y Salud Mental. Si como pretende la administración andaluza solamente acabará disponiendode 37 plazas para los estudios de Ginecología y Obstétricia y 12 en el apartado de Salud Mental, convendrán nuestros lectores que ello no supone sino un nuevo revés a las exigencias sociales de una sociedad que ya ha rebasado los 8 millones de personas.
Confiamos en que Salud cumpla con su anuncio de aumentar las plazas y coloque a los futuros especialistas en el número mínimo exigible, desde cualquier parámetro que se considere, porque, de no ser así, estaremos asistiendo a un doble y peligroso lenguaje. Esto es: de un lado la boca grande como profusión de proclamas que hablen sobre ayudas a potenciar una enfermería más y más desarrollada y capaz y, de otro, la boca pequeña de una realidad que no se compadezca con las exigencias reales de los ciudadanos.
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Jun-2008 (117): EL CAE CONTRA LA DEGRADACIÓN ENFERMERA EN EL ORGANIGRAMA DEL SAS
Han pasado apenas cincuenta días desde la toma de posesión de María Jesús Montero al frente de la Consejería de Salud y, para empezar una nueva legislatura, la enfermería andaluza ya cuenta con un serio motivo para la discrepancia. Por sorpresa y sin consulta de ningún tipo, el SAS ha eliminado la Dirección general de Enfermeria y, en su lugar, ha puesto en pie una dirección denominada “Estrategia de Cuidados” que, de entrada, supone una degradación sobre la presencia de la profesión en el organigrama de la administración regional. Nada tiene este CAE contra la persona, Concepción Padilla, elegida para ocupar esta dirección. Pero sí tenemos objeciones contra el hecho de que los reiterados anuncios de "nuevos roles" profesionales comiencen con semejante decisión. No fue por ahí el sentido del diálogo entablado entre el CAE y la consejera Montero con ocasión de la reunión celebrada el 27 de mayo.
Pero igual que las cerezas siempre aparecen entrelazadas,a la profesión le afecta y preocupa un capitulo tan importante como es el resultado de la polémica “evaluación de las competencias” en la última OPE a plazas del SAS. Estaba cantado que en ese materia se iban a producir quejas. Para el CAE, el asunto es tan claro que no merece otra cosa que hacernos eco del profundo malestar de los colegiados no calificados en la citada evaluación y, acto seguido, enviar nuestra queja formal tanto al Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, como al Director Gerente del SAS, José Luis Gutiérrez.
Esta institución colegial entiende que la prueba objeto de tanta controversia tiene los condicionantes de ser lo “bastante subjetiva” como para que no se haya hecho público, por parte de Salud, ni su contenido, ni la plantilla de respuestas. Todo esto equivale a significar que estamos ante una posible vulneración de los principios de igualdad, mérito y capacidad que, como es obvio, deben regir en todo procedimiento de ingreso a la función pública. La Consejería debería plantearse una revisión de la citada prueba de evaluación de competencias antes de que esta cuestión adquiera tintes de una batalla jurídica en la que los verdaderos perdedores no serían otros que los propios profesionales, a tenor de la lentitud del sistema judicial y la tensión que ello comportaría.
Y no quisiera concluir este comentario sin anunciar el posicionamiento del CAE en torno al concurso-oposición que el SAS realizó para el apartado de la Enfermería de Empresa. En efecto: el Pleno de nuestro organismo ha decidido recurrir la Resolución por la que se convocaba la citada prueba llamada a cubrir plazas en la especialidad de Empresa. Por nuestros servicios jurídicos se ha puesto de evidencia determinados aspectos que merecen ser recurridos ante los Tribunales para que estos decidan. Sea el baremo de méritos, la limitación y/o restricción de derechos o sea, finalmente, la prueba de evaluación. Cuando no han transcurrido ni los preceptivos l00 días de cortesía parlamentaria, la Consejería de Salud y el SAS continúan dando motivos para que sintamos la (enorme) distancia que va de las promesas y palabras a los hechos consumados.
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May-2008 (116): LA CONSEJERA DARÁ MÁS PARTICIPACIÓN Y COMPETENCIAS PROFESIONALES
La consejera de Salud ha celebrado con el CAE la primera reunión institucional tras su toma de posesión donde nos ha expuesto pormenorizadamente las líneas de actuación que mantendrá durante estos cuatro años con la Enfermería y sus profesionales.
Asuntos tales como el marco formativo, el reparto de competencias en los equipos asistenciales, el apoyo a la prescripción enfermera, las especialidades o la inminente entrada en vigor del Espacio Europeo de Educación Superior o "Proceso de Bolonia" fueron a grandes rasgos las líneas expuestas por la primera responsable de la sanidad andaluza.
Como presidente del CAE no dudé en trasladar a la consejera los contextos quevienen reiterándose en materia de riesgos por contagio biológicos o los mucho más llamativos, pero no de menor gravedad, casos de agresiones, verbal o física, que con desalentadora frecuencia tienen a la Enfermería de involuntaria protagonista. Sin olvidar la petición expresa a la Sra. Montero de que se reconsidere la situación de los jubilados por el artículo 151 que, si bien en otras regiones se ha dado con la solución, en Andalucía aún permanece enquistado. Se abordó el asunto del aumento de plantilla en todos los ámbitos asistenciales.
Se trataba de situar a la consejera ante un marco que conoce sobradamente. Este es el beneficio que tiene la continuidad de la política sevillana en el departamento con más presupuesto económico de toda la Junta. A María Jesús Montero no es necesario explicarle el significado y peso especifico de la Enfermería en el contexto del Sistema Público de la comunidad. Por esa misma razón cabe esperar que en este nuevo calendario se den las coordenadas deatención y apoyo que la Enfermería andaluza merece y demanda, con el objetivo de que todos y cada uno de los problemas enumerados puedan ser objeto de análisis y debate. Para lo cual instamos a la Sra. Montero a que propicie el dialogo con este CAE, sabedores de que llegaremos a confluir en logros que la profesión exige y que la sociedad contempla dada su alta valoración por este segmento de profesionales al servicio de los ciudadanos.
Nada nos gustaría más que, a la vuelta de unos pocos años saludáramos una legislatura presidida por el respeto institucional mutuo, la búsqueda de salidas a los problemas pendientes y el triunfo del consenso por encima de cualquier otra postura. El sistema democrático nos exige a todos la superación de obstáculos para hacer valer la primacía del bien común. Mucho más si estamos hablando de una consejería como la de Salud, cuyo fin es prestar la mejor atención y cuidados a los ciudadanos andaluces. La Enfermería y este CAE solo quiere y aspira a avanzar en este sentido. Por nuestra parte no regatearemos esfuerzos para que Administración, Colegios profesionales y resto de agentes implicados trabajemos en una única dirección. El tiempo, juez supremo, nos irá indicando el resultado final.
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Abr-2008 (115): NUEVA ETAPA EN SALUD: APOSTAMOS POR EL DIÁLOGO Y EL CONSENSO
Desde mediados del pasado abril, la sanidad andaluza tiene un nuevo equipo gestor. El resultado de la última consulta electoral ha servido para confirmar que María Jesús Montero va a regir cuatro años más los destinos del Sistema Publico sanitario en la región, para lo que el Consejo Andaluz de Enfermería, de forma personal, no dudó en transmitirle la felicitación más sincera consciente tanto de su capacidad, como del conocimiento que ha atesorado desde que, en 2002, fue promovida a viceconsejera.
Desde el CAE queremos, antes que nada, subrayar el significado que comporta el que se haya producido un relevo en los siguientes puestos más relevantes del organigrama administrativo. A saber: ha cambiado el “número dos” del departamento con la incorporación de Enrique Cruz Giráldez, como viceconsejero y, por si fuera poco, el omnipresente SAS cuenta con un nuevo Director-Gerente en la persona de José Luis Gutiérrez en lugar de Juan Carlos Castro ¿Qué deben significar estos nombramientos? Creemos, honesta y sinceramente, que propiciar unos mayores índices de diálogo y entendimiento entre el poder y el conjunto de los agentes sociales entre los que se encuentran los Colegios Profesionales, como instituciones legitimadas para la representación y defensa tanto del bien común ciudadano como de los profesionales adscritos en cada caso.
Nada nos gustaría más que poder decir, a la vuelta de seis o doce meses, que el cambio experimentado en Salud, con Montero de nuevo al timón, ha representado aquello por lo que venimos preconizando desde hace tiempo: La existencia de unos cauces lo mas fluidos posibles entre Administración y Colegios sanitarios porque así lo demandan no solo la legislación sino, sobre todo, los nuevos tiempos, las exigencias profesionales y la representatividad denuestras corporaciones como entidades de Derecho Público. No escondemos que desde el CAE tenemos en pie una serie de reclamaciones, por la vía de lo Contencioso, que no es sino el espejo de que, hasta el momento, el diálogo y la comprensión emanados de la Junta tuvieron mucho que mejorar, insistimos hasta el pasado 22 de abril en que se produjo el relevo en las autoridades de la consejería. Ojalá que todo empiece a cambiar y a mejorar a partir de ahora y, desde luego, por este organismo autonómico no va a quedar, en cuanto a nuestra disposición y generosidad, si encontramos la respuesta que nos ha venido faltando de forma casi sistemática en el devenir de los últimos meses y años.
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Mar-2008 (114): EL CAE, LOS RECURSOS JUDICIALES Y LA INDEPENDENCIA POR CABECERA
EL CAE, LOS RECURSOS JUDICIALES Y LA INDEPENDENCIA POR CABECERASucede con demasiada frecuencia que la actuación de cualquier organismo se ve difuminada, cuando no oscurecida, por mor el ritmo que imponen los dictados de la actualidad.
Para la mejor percepción de la enfermería andaluza quisiera, a modo de breves pinceladas, pasar a exponer la actividad que los servicios jurídicos del CAE mantienen en pié y que, resumidamente, equivalen a tener interpuestos 14 Recursos Contencioso-administrativos ante los Tribunales y contra la Consejería de Salud, sobre cuestiones que se relacionan en el interior de esta publicación.
Algo sencillo de entender: Se trata, ante todo, de un ejercicio de independencia y libertad de acción en defensa de la profesión y ante las reiteradas decisiones de una consejería de Salud que, a la vista está, no se viene distinguiendo, precisamente, en el transcurso de los últimos años,por su cercanía ,tacto y comprensión respecto,no se olvide, a un colectivo que es piedra angular en el entramado que hace funcionar el Sistema Público Sanitario que llamamos SAS.
Para este CAE nada sería mejor,mucho más cómodo, y menos costoso, que no haberse visto abocado a la vía del Recurso de decisiones administrativas donde, qué casualidad, siempre salió perdiendo el significado y competencias de la enfermería.
Nos hemos visto obligados a ejercitar el legitimo derecho al recurso porque desde la Estructura de la Atención primaria a la política de selección de personal pasando, incluso,por el decreto regulador sobre las “técnicas del tatuaje y piercing”, en todas y cada una de esas l4 decisiones(importantes) promulgadas desde la Junta,en todas absolutamente ,Salud se condujo y manifestó sin tener del todo presentes los intereses de un colectivo-no se olvide- con mucha mas antigüedad que el propio Sistema. Detalle este que parece olvidarse desde los despachos donde se detenta el poder.
Y dos cosas finales a este comentario.Uno: nuestra decisión de acudir a los Jueces es tan firme como sabedora del enorme retraso que acumula especialmente la vía de lo Contencioso.Y segunda valoración: El CAE ha actuado, y lo seguirá haciendo,de esta manera porque se lo permite esa independencia que está ligada a una clara vocación de servicio a la enfermería. En una sociedad como la nuestra, tan abrumadoramente hipotecada por todo tipo de condicionantes, permítase proclamar que nos debemos única y exclusivamente a la profesión extendida por las ocho provincias, a defender sus reclamaciones, competencias y funciones allí donde estimemos de justicia (nunca mejor dicho) responder. De ahí los 14 Recursos pendientes de clarificación que son como otros tantos agravios cometidos contra la Enfermería andaluza.
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Feb-2008 (113): EL CAE AVANZA: NUEVA PÓLIZA Y MAYOR RESPALDO PROFESIONAL
El Consejo Andaluz de Enfermería (CAE) quiere hacer llegar a los miles de colegiados de las ocho provincias nuevas noticias que, en cualquier caso,hablan de mejoras y respaldo para la actuación diaria. Este organismo autonómico ha querido traducir los deseos en hechos concretos mediante una nueva y reforzada Póliza de Responsabilidad Civil (RC) que convierte a nuestro colectivo en uno de los más seguros en cuanto a protección y garantías jurídicas.
Por ir acotando realidades, quiero, en efecto, dejar constancia de la nueva Póliza de RC que, la Organización Colegial en su conjunto, acaba de suscribir con la entidad MAPFRE Empresas Seguros S.A. Lo más destacable para la enfermera y enfermero andaluz estriba en que la cobertura se amplia de l.800.000 a nada menos que 3 millones de euros con el aliciente añadido de disponer de cobertura jurídica y asistencia frente a la violencia que,por desgracia, en los últimos tiempos está acompañando el quehacer responsable de la Enfermería en cualquier parte de España.
Cualquier cosa que atañe al propio tejido ciudadano ha de ser considerado como influyente para los 30.000 enfermeras y enfermeros que ejercen en Andalucía. En este contexto, el hecho de haber vivido una doble consulta electoral, al Congreso de los Diputados y al Parlamento andaluz, es algo que no debe pasar de vacío para este CAE como institución representativa de la Enfermería ante los poderes públicos de la comunidad. El CAE no dudó en felicitar al partido doblemente ganador de los comicios del 9-M porque la voluntad, libre y democrática, del pueblo es algo que nos compete y obliga a todos. Pero junto a nuestra sincera felicitación a los dirigentes del PSOE, especialmente a quienes detentan responsabilidades en el campo sanitario, no hemos dudado en recordarles que el futuro acaba de comenzar y es preciso cumplan con las promesas que, por sabidas, tienen contraídas con la Enfermería.A la cabeza de todas, la prescripción de fármacos de tanta actualidad en el devenir de los últimos meses.
Quiero hacer un breve apunte sobre un aspecto de enorme interés como el que atañe a las Sociedades sanitarias. En el BOE (número 65,de l6/3/2007) está recogida una Ley por la que se establece la obligatoriedad de que estas Sociedades sanitarias deban inscribirse en el Registro Mercantil para lo cual deberán aportar un certificado del Colegio Oficial donde consten una serie de datos de estricto cumplimiento y para su inscripción en el Registro de Sociedades profesionales de los propios órganos colegiales.Ello supone garantizar los parámetros ineludibles para lo que los Colegios ofrecerán el apoyo e información adecuados a los interesados en aras a que estas Sociedades se encuentren dentro del marco que ordena la legislación y sin olvidar que deberán registrarse antes del próximo l6 de junio /2008.Porque,de no hacerlo,no podrán inscribirse en el Registro Mercantil.Y, en consecuencia, tener capacidad alguna para existir y funcionar con todas las de la Ley.
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Ene-2008 (112): REGISTRO DE PROFESIONALES: QUE SE CUMPLA LA LEY
Una vez más, y ojalá fuera la última, la administración regional sanitaria, léase Consejería y SAS, vuelve a intentar una maniobra donde su deseo se imponga a la realidad y a la legislación. En este caso, referido al desarrollo de una aspiración tan sostenida en el tiempo como es la creación del Registro de profesionales por los Colegios Oficiales representativos. Pues bien, vaya por adelantado que este Consejo andaluz de Enfermería (CAE) no piensa transigir en torno a lo que, sucintamente, paso a exponer para una mejor comprensión de nuestros lectores.
Cuando el Parlamento español aprobó, en el ya lejano 2003, la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) se ponía en pié una herramienta fundamental para nuestro Sistema. En esa Ley se contemplan una larga serie de capítulos, a cada cual más trascendentes, entre los que destacan la obligatoriedad de que los profesionales de la Salud, que tienen tantas obligaciones como derechos,deben estar Registrados en las Organizaciones Colegiales de cada ámbito para que el ciudadano pueda consultar, recabar información, denunciar... sobre los casos de una posible mala "práxis", sobre episodios de falta deontológica,naturaleza de la titulación, lugar de ejercicio laboral, etcétera.
En la LOPS existen varios artículos dedicados, expresamente, a regular esta circunstancia propia de los países desarrollados y de sus ciudadanos en plenitud de sus derechos.Dice, textualmente, la LOPS que “para garantizar de forma efectiva y facilitar el ejercicio de los Derechos (...) los Colegios profesionales, Consejos autonómicos y Consejos Generales establecerán los Registros Públicos de Profesionales que, de acuerdo con los requerimiento de esta Ley, serán accesibles a la población y estarán a disposición de las Administraciones sanitarias”.
La Junta de Andalucía pretende ahora que sus Registros complementarios se conviertan, por arte de su propia magia, en primordiales y los que atañen a las Organizaciones Colegiales, en subordinados a los suyos.
¿Qué hacer ante el posicionamiento y actitud, escasamente dialogante, de Salud en torno a este capítulo? Muy sencillo: Para el CAE la realidad es diáfana y no existe más que una interpretación. El texto legal es inequívocamente rotundo: los Registros “complementarios” son otros al lado de los que se creen en los Colegios profesionales y no como pretende la Junta. La L.O.P.S. no es algo virtual que cada uno, en función de su cuota de poder, pueda manejar a su libre voluntad.Por lo mismo, si Salud publica un decreto en el que no se contemplen estos parámetros legales, nuestro organismo autonómico no tendrá otra vía que la de Recurrir ante los Tribunales de Justicia por entender que la defensa de los intereses públicos y la competencia profesional han sido encomendadas a nuestras corporaciones, guste o no a la Administración de turno.
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Dic-2007 (111): QUE LA LEY SE ACOMPASE AL SENTIDO COMÚN
El presente comentario,que cierra los del año 2008, ha de referirse, forzosamente, a dos de los principales asuntos sobre los que gravitó el principal interés de la Enfermería, andaluza como española. Nos referimos a la palpitante cuestión de la Prescripción Enfermera y al déficit que la sociedad viene soportando sobre el número de diplomadas y diplomados al servicio de los ciudadanos.
A estas alturas del calendario poco podemos añadir que la Organización Colegial de Enfermería no haya dicho sobre la prescripción. Por activa y por pasiva, con argumentos irrefutables, el colegiado de a pie conoce,perfectamente, cual es,primero, la problemática suscitada por culpa de una Ley del Medicamento mal ensamblada con los intereses de la calle y,después, la batalla que desde la Organización Colegial Enfermera venimos desplegando desde hace casi dos años en defensa de los intereses del colectivo y de la sociedad.
Demostrada la importancia para que Enfermería vea regulada su actuación que, a diario, repiten miles y miles de profesionales en todos los sectores (sanitarios y socio-sanitarios) lo único que cabe lamentar es que no hayamos encontrado unos interlocutores (ojo: ajenos a las Administraciones) capaces de tener la altura de miras necesaria para que este conflicto no hubiera llegado a consumarse. Enfermería nunca pretendió invadir ningún ámbito que le fuera ajeno pero también es cierto que Enfermería no podía admitir que su actuación estuviera amenazada por unas posibles cotas de ilegalidad e intrusismo totalmente rechazables.
Ahora, sólo nos queda aguardar a que la iniciativa adoptada por el Ministro de Sanidad,Bernat Soria, siga su curso correspondiente y el proyecto de Orden Ministerial para regular la tan citada Disposición Adicional duodécima de la Ley de Medicamento llegue a buen puerto que es tanto como decir que arribe al nuncio puerto posible donde habite la cordura y la realidad.
A la Enfermería le afecta otro hándicap tanto o más importante que el anteriormente citado y que habla del déficit que la población española viene padeciendo respecto al número de enfermeras y enfermeros en el ejercicio de su labor.
Desde la Junta se proclaman,una y mil veces, sobre las bondades del Sistema y no seremos nosotros los que pongamos ninguna traba a esa,digamos,ensoñación. Sí, ensoñación porque Andalucía, en este terreno que tanto nos incumbe, se encuentra literalmente a la cola en la ratio de enfermera por habitante. Por decirlo con números: 435 diplomadas por l00.000 personas frente a los 900 de Navarra y media de Europa.Resulta evidente que de esta realidad no pueden deducirse más que índices que abocan a la preocupación.En cuanto a la calidad en la prestación, respecto al quehacer diario y en el computo global que la profesión puede y debe ofrecer a la sociedad andaluza.
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Nov-2007 (110): QUE SALUD LLEVE A LA PRÁCTICA LAS LÍNEAS EXPUESTAS POR LA CONSEJERA
Como sucede en cuanto asoman las últimas hojas del calendario,es lógico acometer siquiera un somero análisis que, para esta institución autonómica y profesional, ha de ser, vaya por delante, todo lo gratificante que podría esperarse en el plano del colectivo y con unos tintes de incertidumbre esperanzada si se abarca el contexto del Sistema sanitario público en nuestra comunidad.
No han pasado muchos días desde que, como responsable del CAE, asistí en Sevilla a una conferencia a cargo de la consejera de Salud de la Junta sobre la evolución, estrategias y perspectivas de la sanidad pública regional. Los propósitos expuestos por María Jesús Montero no fueron otros que apostar por una nueva “estrategia de los cuidados” como consecuencia, dijo, de las necesidades sociales que surgen a cada paso y la más que necesaria implicación de la Enfermería”.
Para este CAE nada sería mejor que poder escribir justo dentro de un año que esos planteamientos de la Junta de Andalucía en materia sanitaria no sólo se cumplieron sino que,además, se hizo potenciando las funciones detentadas por la enfermería. Porque si María Jesús Montero proclamó,en el llamado Foro Antares,que la organización del Sistema “ha de ir desplazando el protagonismo y la capacidad de gestión a los profesionales”, forzosamente hemos de aplaudir sus planeamientos persuadidos de que, venimos preconizando año tras año, a pesar de todos los inconvenientes que hubieran podido aparecer.
Lo ha dicho la consejera y es cierto:Ha de ser el profesional, en plenitud de su conocimiento y actitud responsable, quien lleve adelante las líneas esenciales en la gestión para lograr un Sistema “mucho más flexible”que labore en beneficio del paciente y sus auténticas necesidades. En la relación a la prescripción Enfermera que tanto nos ocupa y preocupa desde julio de 2006. ¿Que deseamos aportar con esa medida? Algo tan sencillo como acercar soluciones al paciente, reducir costes económicos al Sistema y agilizar la enorme maquinaria burocrático-administrativa que pone palos en las ruedas de nuestras instituciones sanitarias. Y así parace entenderlo la Consejera plasmando en un documento de prescripción que sin duda es el más avanzado de los presentados por las Comunidad Autónomas.
Y una cuestión más que es el orgullo que representa para este CAE saber que la enfermería regional continua recibiendo distinciones por su buen hacer. Por eso, el que se premie,por citar unos solos casos, a profesionales sea de la enfermería Hematológica (Virgen del Rocío),de Reanimación (Valme),de Cuidados en Úlceras (Jaén) o de Urología (Jerez de la Frontera), son síntomas inequívocos de que los andaluces disponen de una profesión plenamente capacitada para dar las respuestas que el tiempo les vaya demandando. Desde el CAE hemos apostado,por incentivar la investigación con las becas establecidas y con el estímulo de que no cese la ambición, sana y gratificante.
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Oct-2007 (109): CONSEJO Y MINISTERIO: ¿UN PACTO PARA LA ESPERANZA?
El encuentro habido entre los titulares del Ministerio de Sanidad y del Consejo General de Enfermería está llamado a ser una puerta a la esperanza de que los problemas existentes en torno a la Enfermería, centrados sobretodo en la prescripción,puedan encontrar unas vías de solución que, además de satisfacer a ambas partes, consoliden un "statu-quo" que posibilite el avance y la seguridad que demanda tanto la profesión como, sobre todo, el interés de la sociedad. No se bajará la guardia en ningún momento, a que el "principio de acuerdo" del que han hablado el Ministro Soria y el presidente Máximo González Jurado, en cuya reunión estuve presente yo mismo, se transforme en lo que exige el sentido común para que un colectivo (Enfermería) no deba seguir viviendo más tiempo en el filo de la navaja que supone estar realizando centenares de actuaciones clínicas en un contexto de presunta ilegalidad e intrusismo profesional, figuras que,no se olvide, contempla el vigente Código Penal.
El objetivo señala al próximo 31 de diciembre como fecha límite para desarrollar ese esperanzador "principio de acuerdo" alcanzado. Si no ha mejorado la situación será el 2 de enero cuando se informe a los usuarios y profesionales de las medidas que se llevarán a cabo. Quedan apenas noventa días para que se consume un pacto que abra la esperanza o, en lo que no pensamos, volver a prorrogar y enquistar un problema derivado de la Ley del Medicamento de 2006 que no debió de originarse. Desde este CAE queremos ser todo lo positivos que nos permite valorar la capacidad de diálogo del Ministro Soria como la contundente firmeza de los argumentos esgrimidos por el presidente nacional, González Jurado,y quienes lo acompañábamos en esa reunión.
Dudas que, por nuestra parte,vamos a procurar que sean definitivamente borradas antes de que llegue la próxima nochevieja. Nadie podrá acusar, a esta Organización Colegial,ni de impaciencia ni de falta de concreción en los argumentos planteados al Ministro de Sanidad.
Finalmente,no puedo dejar de saludar, como merece, la iniciativa que acaba de tomar la Consejera de Salud de la Generalidad de Cataluña,Marina Gelí, en el sentido de prohibir fumar en locales de menos de cien metros cuadrados. Como bien recordarán nuestros lectores, ésta, precisamente, ha sido una batalla sostenida, contra viento y marea por el CAE,y yo personalmente desde el instante en que se promulgó la Ley Anti-tabaco. Entonces y ahora insistí justificando nuestra tesis en base a que no podía entenderse,de ningún modo, la filosofía de la norma si no se contemplaba esta aspiración para que los menores de edad que acompañen a los mayores no sufran los perjuicios sanitarios del tabaquismo pasivo por mucho que la ley les hubiera olvidado en el limbo de la mayor injusticia. Celebramos, como CAE,que la Consejera Gelí haya venido a coincidir con nuestros postulados para, de este a forma, taponar una verdadera brecha que la ley dejó pendiente.
¡Ojalá y sea un ejemplo a seguir para nuestra Consejera,María Jesús Montero!
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Sep-2007 (108): EL CAE DICE "NO" A LA DISCRIMINACIÓN QUE SUFRE LA ENFERMERÍA
El verano, definitivamente, no ha servido para que los poderes públicos hayan realizado una reflexión que evite la sensación de discriminación que, en distintos niveles, padece la Enfermería. Con dos botones de muestra cada uno de ellos más significativos: la situación de ilegalidad a que nos ha conducido la Ley del Medicamento y la rebaja, inasumible,de competencias contenidas en el Decreto que regula la estructura, organización y funcionamiento de la Atención Primaria en el ámbito del SAS.
En el ya viejo asunto de la prescripción de fármacos, consecuencia de la Ley del Medicamento, ningún avance se ha producido y eso que la controvertida Ley tiene más de un año de vida y desde el Ministerio de Sanidad, (fundamentalmente con Elena Salgado de titular) no se movió un ápice de la postura de salida. Es decir: la Enfermería que, a diario, realiza tareas de clara prescripción de medicamentos se encuentra en una situación de ilegalidad porque el actual Gobierno ha sido insensible a la denuncia hecha en el sentido de que las enfermeras y enfermeros españoles están ya prescribiendo, a diario,más de 200 acciones de las que se beneficia el Sistema Sanitario que es lo mismo que decir la sociedad española en su conjunto.
Desde la Organización Colegial se ha trabajado de una forma objetiva y rigurosa en la realización del "Estudio sobre la Prescripción Enfermera en España" donde se constata que un total de 170 intervenciones profesionales se están ejecutando,de forma rutinaria, sobre la prescripción de fármacos con total conocimiento y conformidad del resto de profesionales y, lo más importante, gestores del Sistema.
Otro tanto cabría decirse sobre la penúltima agresión puesta sobre el tapete. En efecto, cuando el pasado 3 de julio, Salud publicó el Decreto con la nueva estructura, organización y funcionamiento de la Atención Primaria en Andalucía, se estaba perpetrando una nueva discriminación surgida desde el mismo momento de no habérsenos dado el preceptivo trámite de audiencia que, como CAE,nos corresponde en cuanto se trata de desarrollar competencias profesionales. Pero es que, además, el Decreto en cuestión otorga un papel claramente insuficiente al órgano de "Dirección de cuidados" por cuanto las funciones que le son asignadas no se corresponden con las inherentes a una dirección. La consecuencia es que si el director de Enfermería en los hospitales dirige los recursos que le son propios,por qué razón no se consagra lo mismo en la Atención Primara y únicamente queda asignado al papel de coordinador de los mismos recursos?
En el caso concreto del ámbito de la A.P.,por nuestros servicios jurídicos se esté, actualmente, estudiando interponer un Recurso Contencioso-Administrativo contra la filosofía del Decreto 197/2007 pensando,única y exclusivamente, en la defensa e integridad de los legítimos intereses de la profesión.
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Jun-2007 (107): PRESCRIPCIÓN ENFERMERA: EL ACUERDO ENTRE ADMINISTRACIONES, COMO ÚNICA SOLUCIÓN
En las últimas semanas, han sido varias las ocasiones en que la Consejera de Salud ha anunciado que la Enfermería va a tener más atribuciones consecuencia de lo que imponen los nuevos tiempos. Lo cual está muy bien, al menos en un nivel teórico, pero lo que impone la realidad, si hablamos de un asunto tan actual como es la Prescripción por Enfermería, es avanzar en la consecución de un gran pacto entre Administraciones que permita, sin más rodeos, contemplar algo que venimos preconizando desde hace tiempo: que Enfermería pueda tomar parte en la Prescripción de determinados fármacos y productos que evite la actual situación de ilegalidad e incertidumbre que, individual y colectivamente, gravita sobre nuestra profesión.
Está más que justificada la preocupación en el seno de la profesión dado que mientras se habla y publicita sobre, por ejemplo, los beneficios de la receta electrónica, etcétera, etcétera, nadie con autoridad se ha decidido a solventar la paradoja que supone estar conviviendo,de un lado, con lo que ordena la Ley del Medicamento,donde se prohíbe cualquier prescripción farmacológica que no realicen médicos y odontólogos y, de otro, la realidad tozuda consistente en que enfermería, a diario y por centenares de acciones, sigue propiciando que el Sistema no se detenga por mor de una estricta aplicación de la legislación vigente cuyas consecuencias nadie duda que serían cualquier cosa menos secundarias.
Desde el Consejo General de Enfermería,Consejo Andaluz y Colegios Profesionales no se ha cedido un palmo en la tarea de pregonar, a todas las Administraciones como rincones del conocimiento, que la solución a tan delicado problema pasa, casi en exclusiva,por un pacto al mayor nivel en aras a que no acabe resultando que la enfermería pudiera estar-¡solo faltaría!- o incurriendo en intrusismo o haciendo omisión de sus funciones tradicionales.
Parece mentira pero el refranero vuelve a llevar razón:No hay peor sordo que quien no quiere oír. Por ejemplo,negar la evidencia de que en el actual modelo de asistencia el papel de la enfermería, en cuanto a control y seguimiento de las enfermedades crónicas, es asunto de cotidiana recurrencia a favor de nuestra titulación pese a todos los silencios en la materia.
Se impone que la lógica entre en juego y las Administraciones (central, autonómicas) y los colectivos implicados (médicos, enfermería) admitan que no hay más salida que un pacto que evite la aparición de nuevos problemas que a nadie interesan y mucho menos a la profesión de enfermería como agente esencial para el funcionamiento del Sistema.Todo lo que no vaya en esta dirección, potenciar y propiciar un multi-acuerdo en torno a la Ley del Medicamento, serán paños calientes.Nunca mejor dicho: Paños y pañales que, por cierto, seguirá "recomendando" la enfermera de turno porque la realidad es así de simple y contundente.
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May-2007 (106): SÍ A LA PRESCRIPCIÓN; NO A LA VIOLENCIA CONTRA EL PERSONAL SANITARIO; FALTA DE MATRONAS Y AUMENTO DE PLANTILLAS
Cuatro son las cuestiones que pretendo, siquiera esbozar, en este comentario para resumir lo que es el meollo tanto del trabajo imperante en esta institución, que se corresponde con otras tantas preocupaciones en el seno de la profesión. Puestas en el orden que se quiera, la Prescripción Enfermera, el intolerable clima de violencia y agresiones que padece el personal sanitario, y la clamorosa ausencia de Matronas en Andalucía y la escasez de plantilla.
Si hablamos de la Prescripción Enfermera, nadie nos negará que la Organización Colegial de Enfermería lleve haciendo su carga de trabajo (y presión) mucho antes de aprobarse en las Cortes la Ley del Medicamento. Aceptando, como es obvio, el refrendo legal que supuso el texto, no nos tembló el pulso al mantener que esa Ley cercenaba funciones de la Enfermería y, lo más grave, dejaba en una clara situación de inseguridad jurídica el trabajo diario de miles de profesionales.
El hecho de que se haya abierto una ventana a la Prescripción se considera por las partes implicadas (Medicina,Enfermería,Farmacia y Administración) el reconocimiento de que nuestra Organización no intentaba un imposible cuando pedía dialogo y sentido común para resolver una situación que se repite una y mil veces y que la ley dejaba en el limbo de la valoración jurídica. Como el Consejo General de Enfermería está directamente implicado en este importante capítulo,bueno será esperar nuevos acontecimientos con la esperanza de que todo acabe resolviéndose conforme, a nuestras tesis.
Por otro lado es intolerable el clima de violencia que, padecen no pocos de nuestras compañeras(os) por el "grave delito" de procurar el mejor ejercicio profesional. Es llegada la hora de dejar de lado la política de paños caliente y exigir de los poderes judiciales el Estado que no se tolere ni un episodio más de agresión hacia la Enfermería.
En cuanto a las matronas de Córdoba hay una esperanza de que el Defensor del Pueblo Andaluz, al que las matronas ya han recurrido, haga suya esta preocupación que compartimos todos, excepto Salud. El déficit de Matronas en Córdoba,Almería y otras provincias, es algo que atenta contra la salud de la mujer, sea o no gestante. El SAS, sin más debate,debería elaborar, vía urgente, una convocatoria de plazas de matronas para los centros de salud andaluces.
Y qué decir de la escasez de profesionales enfermeros/as por todos los Centros Sanitarios de Andalucía.Recordar el estudio de la Organización Colegial de Enfermería que puso sobre la mesa la rotunda situación con respecto a Europa, demostrando que estamos a mitad de personal con respecto a la media europea. Andalucía se merece una atención enfermera al máximo nivel,pero no se puede lograr con la sobrecarga de trabajo que padecemos.Soluciones ya!
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Abr-2007 (105): LA ORGANIZACIÓN COLEGIAL, LA CONSEJERA Y EL VALOR DE LA EXPERIENCIA
La prescripción de fármacos por la Enfermería, los retos que, en el campo de la ética, supone afrontar situaciones tan complejas o la renovación del equipo directivo del Colegio de Enfermería en Sevilla configuran, a modo de resumen, parte de la actualidad que se fue acumulando en el transcurso del mes de abril donde,datos mandan, la Organización Colegial y la defensa de los intereses profesionales estuvieron presentes en cuantos foros y escenarios fue posible alzar la voz.
Yendo por el más candente de los capítulos, obligado resulta referirse al Congreso de la Sociedad Española de Enfermería de Urgencias y Emergencias que, celebrado en Sevilla, contó en la inauguración oficial, con la presencia de la Consejera de Salud de la Junta, Mª Jesús Montero,quien, en una intervención tan oportuna como realista, anunció que nuestra región "podría ser pionera y convertirse en la primera comunidad en permitir que la Enfermería prescriba determinados fármacos". Lo cual, en su literalidad, no sólo no es poco sino que supone todo un aldabonazo y refrendo de la postura que, desde hace meses, venimos manteniendo desde los cuatro puntos cardinales de la Organización Colegial.
Pero la actualidad también habló de algo tan difícil y lleno de polémica como la eutanasia y la (posible) objeción de conciencia del profesional sanitario. En Córdoba tuvo lugar un foro sobre Bioética del que damos cuenta en esta misma edición y referido a los "tratamientos fútiles, el esfuerzo terapéutico y los cuidados al final de la vida". Sin entrar en mayores profundidades,porque doctores tiene la iglesia,bueno será dejar constancia de la trascendencia del evento en el que este CAE estuvo presente como entidad colaboradora para su organización. El CAE entiende que, lo prioritario, es ofrecer información, aportar luz y conocimiento en aras a formar en la Enfermería el criterio más riguroso y aleccionador posible, lejos del oportunismo político del momento.
He querido dejar para el final de este comentario la renovación habida en la Junta de Gobierno que rige los destinos del Colegio de Enfermería más numeroso de Andalucía.En efecto, la profesión en Sevilla lo ha tenido muy claro y, una vez abierto el proceso electoral conforme estipulan los Estatutos, solo una candidatura, la encabezada por el hasta entonces presidente, José María Rueda, se personó para competir democráticamente en las urnas.Pero no hizo falta dado que, al no haber ninguna otra opción, la reelección fue automática y, en consecuencia, el equipo que preside Rueda Segura está mandatado para regir los destinos del Colegio sevillano durante los próximos años.Quiere esto significar que la profesión en Sevilla ha optado, claramente,por la garantía de una continuidad al contrastar circunstancias como la experiencia, el trabajo bien hecho y los importantes retos que la profesión tiene por delante. Todo ello configura una Organización Colegial en Andalucía que so por algo se distingue es por una enorme cohesión, firmeza y rodaje.
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Mar-2007 (104): LAS LEYES DE LA MINISTRA Y UNA PROMESA CUMPLIDA
La Ministra de Sanidad, Elena Salgado, ha añadido una muesca más a su recorrido como responsable de asuntos sanitarios en el gobierno de España. Después de lo sucedido con la Ley del Tabaco,donde este CAE luchó prácticamente en solitario para tratar de proteger la salud de los menores, ahora la Ministra ha decidido retirar la ley anti-alcohol con el peregrino razonamiento de que no desea se convierta en “un arma de confrontación politica”. Lo cual invita a pensar si estamos ante un departamento que, pese a estar casi vacío de competencias, vela por la sanidad de los ciudadanos o más bien se rige por criterios de oportunidad política que, como se sabe, suelen ser de los más opuestos a los sanitarios en el sentido literal del término.
No necesito recordar a la Enfermería andaluza los pasos dados por el CAE para que la Ley del Tabaco se modificara en aras a lo que reiteradamente expusimos y que,básicamente, se resume en que la entrada de menores de edad en locales de fumadores con menos de 100 metros de espacio quedó permitida con el consiguiente perjuicio,precisamente,de la población más indefensa. En esta lucha que venimos sosteniendo en solitario, casi nadie nos apoyó pese a situarnos en un escenario sencillamente anti-saludable. Ni el Ministerio de Sanidad ni el Defensor del Pueblo adoptaron los mecanismos que pedíamos para salvaguardar la condición de “fumadores pasivos”en los menores de edad que acudan con sus familias a los espacios antes señalados.
Pues bien, llega la Ministra del ramo y pone en pie un anteproyecto de ley sobre el Alcohol en donde el vino pasaba a ser objeto de una consideración ante la que, sin necesidad de ser adivino, iban a producirse reacciones furibundas.
En un plano más cercano a la profesión,no puedo dejar de referirme a algo que se desarrolla en los Colegios Provinciales en forma de los esperados Cursos de Nivelación para que los A.T.S. no queden descolocados respecto al futuro que se nos avecina como consecuencia de la Declaración de Bolonia y la cercana implantación de nuevas titulaciones en el bautizado Espacio Europeo de Educación Superior. Como Organización Colegial nada nos complace más que dejar constancia expresa del alto grado de respuesta y confianza en el esfuerzo llevado a cabo por el Consejo General para que la Enfermería se presente como una titulación homologable en su conjunto, sin desniveles que, además, afectan a más de 10.000 compañeras y compañeros que ejercen por toda España. Unas aulas repletas de alumnos deseosos de homologar su título es la prueba más evidente de que,otra vez,hemos trabajado por y para el profesional de a pié, sin excepciones y con la mayor altura de miras. Un curso avalado por la UNED,de carácter gratuito y con docentes de solvencia era lo que se demandaba y lo que la Organización Colegial ha puesto sobre la mesa como una realidad tangible. Desde Huelva a Almería pasando por el resto de provincias andaluzas, el curso de Homologación está en marcha y la promesa hecha en su día: cumplida y bien cumplida.
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Feb-2007 (103): MAL ASUNTO TENER QUE DEMOSTRAR LO EVIDENTE
Mal síntoma tener que ponerse a reivindicar lo evidente. Mal asunto verse en la obligación de gastar energías en combatir aquello para lo que no sería necesario más que reconocimiento y beneplácito. ¿Por qué inicio de este modo este comentario mensual? Fácil de entender: en la provincia de Málaga han sido cesados como directores de Centros de Salud varios profesionales de Enfermería, sin que hayan mediado razones de peso para tan drástica medida. Y, de otra parte, en uno de los capítulos-estrella para el estado del Bienestar, cual es la Ley de Dependencia, este CAE ha debido reivindicar que para la atención de nuestros mayores se cuente con la Enfermería y que,de paso, se proceda a desarrollar la especialidad de Enfermería en Geriatría.
Que a estas alturas la sanidad andaluza proceda a destituir,de un plumazo, a cuatro directores de centros de salud en la provincia de Málaga en los que se da la curiosa coincidencia de que todos son enfermeras y enfermeros,que todos han sabido ofrecer la mejor de las gestiones posibles,que cumplieron de sobra con los objetivos que marca la Consejería y el SAS y que, como resultado, hayan sido defenestrados de sus puestos, es algo que no parece entenderse desde una óptica,digamos,bien intencionada.
Al saberse la decisión adoptada por el Distrito Valle del Guadalhorce, este CAE no dudó tardó en denunciar los hechos señalando que no eran de recibo el atropello sufrido no solo por los directores cesados sino por el conjunto de la enfermería malagueña y, andaluza. Porque si cumplieron a rajatabla sus cometidos, si gestionaron con nota los recursos disponible; si no hubo denuncias o polémicas por medio, lo acaecido en Málaga no es otra cosa que una flagrante discriminación por razón de titulo.
Pero no muy lejos de estos parámetros andan las cosas en torno a la Ley de Dependencia definida por el Gobierno central como un nuevo “pilar del estado de Bienestar”. Resulta que a los autores del texto legal que, recordemos, entró en vigor el pasado 1 de enero, pues se les olvidó contemplar algo tan palmario como que es la enfermeria la profesion que,detenta mayoritariamente la labor de atención a las personas en situación de dependencia.
Por ejemplo,ante la Comisión de Igualdad y Bienestar Social del Parlamento de Andalucia donde, recientemente me personé,para dejar constancia de algo tan evidente como que Dependencia y Enfermeria son conceptos tan intimamente relacionados que hasta causa desasosiego tener que exponerlo a los “padres de la comunidad”. Pero asi lo planteé: sin la aportación de la enfermeria, será muy dificil que los destinatarios de los cuidados reciban eso, cuidados y atención, con un nivel de calidad que es propio de la Enfermería.
Enfermería se ve en la obligacion de denunciar lo evidente.Porque en estas dos afrentas está en juego parte del futuro desarrollo que la profesión ha de hacer suyo pese a todos los impertinentes avatares que se crucen en nuestro camino.
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Ene-2007 (102): PARA CONSOLIDAR EL EDIFICIO DE LA ENFERMERÍA,SIGLO XXI
Con el inicio de 2007, es hora de afrontar los meses que están por llegar, y desde la atalaya del CAE, se nos presentan como una sucesión de retos que, sumados uno a uno, configuran la tarea y los objetivos que para la Enfermería andaluza, como española en su conjunto, se nos plantean como organismo autonómico. La profesión, un año más, se siente identificada con esta representación institucional como lo demuestra, por ejemplo, la envergadura que ha ido alcanzando el capítulo dedicado a las principales partidas.
Los números que el CAE ha aprobado para el presente 2007 no hacen sino confirmar que la formación de los colegiados andaluces es algo que contemplamos como de indiscutida prioridad. Los Cursos, las Jornadas y los Talleres, avalados y patrocinados por el CAE, son la mejor prueba de cuanto decimos y resume antes que nada, esta cifra: una cuarta parte del presupuesto del CAE se destina a potenciar esos frentes convencidos, como estamos, de que si aspiramos a una Enfermería actualizada y capaz de asumir nuevas propuestas ha de ser en base a que tenga la mejor formación.
También es referente sobre la vinculación entre el CAE y la profesión el apartado que habla de las prestaciones colegiales en los casos contemplados de maternidad,matrimonio o defunción. Este nexo entre la Organización Colegial y los hitos más esenciales en las trayectorias personales de nuestros compañeros supone patentizar que nada de lo que afecta a la enfermera o enfermero andaluz le es ajeno al Colegio en el que está encuadrado y, en suma, al CAE como institución representativa. Y prefiero limitarme a estos dos puntos que, sirven para simbolizar la amplia batería de proyectos en los que el colectivo siempre, siempre está presente con sus esfuerzos sea en la elaboración de ponencias, pósters o defensa jurídico-profesional.
Pero si todos esos logros son una realidad, el futuro más inmediato constituye nuestro horizonte de trabajo como responsables de la Enfermería andaluza. Con el 2007, la profesión deberá luchar para conseguir, o al menos intentarlo con todas sus potencialidades, aquello que constituye el eje vertebral de nuestro programa.A saber: el desarrollo de las Especialidades, increíblemente paralizadas por el Gobierno de la nación; la legalización de la Prescripción enfermera como reflejo de la práctica diaria y, la consecución de unos estudios universitarios articulados en torno a un título académico con 240 créditos y cuatro años de duración. En estas tres cuestiones se sustenta el "gran edificio" sobre el que descansará la Enfermería del siglo XXI.Y que nadie lo dude: el CAE,como el resto de la Organización Colegial en España,ya está trabajando para buscar su plasmación en hechos prácticos.Sin olvidar que las dificultades que encontraremos serán muchas e importantes porque muchas son también las fuerzas que, en los respectivos terrenos, compiten y juegan a favor y en contra en nombre de sus legítimos intereses. De ahí la trascendental importancia de contar con una profesión lo más fuerte y ensamblada posible en torno a sus instituciones más representativas y legítimas,caso de éste Consejo Andaluz.
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Dic-2006 (101): DE VIOLENCIA Y UN HOMENAJE SEÑERO
Forzosamente,debo iniciar este comentario que cierra los correspondientes a 2006,hablando de una realidad deplorable ante la que es urgente decir “Basta”. Me refiero al clima de violencia que impera contra el personal sanitario y en el que,por desgracia, la Enfermería se lleva una gran dosis de tan insoportable comportamiento a cargo de quienes no merecen más que el repudio social. El que, un día sí y al siguiente también, se sucedan episodios, en cualquier punto de la geografía,donde la agresión se ha convertido en una rutina significa, lisa y llanamente,que son los Poderes del Estado los que deben intervenir antes de que prospere esta lacra y nos veamos abocados a una tragedia irreparable.
Hay que alentar al Fiscal General de la nación, Candido Conde-Pumpido para que lleve a la práctica, sin demora, la iniciativa adoptada por el Fiscal- Jefe de Cataluña, José Mª Mena, en el sentido de aplicar el Código Penal ante cualquier suceso de esta índole. La Organización Colegial de Enfermería lleva años reclamando que se apliquen las medidas que, legislación en mano, permitan salvaguardar la prestación sanitaria de miles y miles de compañeras y compañeros que, bajo ningún concepto,han de acudir a sus puestos de trabajo temiendo, como un lacerante plus, vivir situaciones de violencia. De ahí que ratifique mi apoyo al Fiscal General por su postura que, esperemos, se extienda a todas las Fiscalias de los Tribunales Superiores de Justicia acompañada de un consejo a todo nuestro colectivo en Andalucía: que denuncien, no tengan recelo alguno en plantear ante la justicia cuanta situación de violencia tengan la desgracia de protagonizar. Los servicios jurídicos de los Colegios están a su lado en todo momento.
Por otra parte, debemos poner especial atención en la nueva Ley del Medicamento y en los serios problemas que su aplicación puede conllevar. Problemas que se originarían al dejar esta Ley en una situación de ilegalidad muchas de las actuaciones que en el ejercicio diario de la profesión han venido desempeñando los enfermeros. Así, debemos advertir a nuestros colegiados que esta situación podría desaconsejar el que los enfermeros continúen realizando determinadas labores por riesgo a incurrir en intrusismo profesional y responsabilidades civiles y penales.
Fechas atrás se rindió un sincero homenaje a un personaje clave en la Enfermería malagueña,andaluza y española. Antonio Cordero Fernández es de esas personas sin cuya aportación las profesiones no habrían dado los pasos hacia delante que se producen como si fuera cosa sencilla. Antonio Cordero, enfermero y actual Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Málaga, lo ha sido prácticamente todo en el urbe de la Enfermería: Presidente del Colegio de Málaga; vicepresidente del Consejo General y cofundador de este Consejo Andaluz. Una brillante hoja de servicios puesta a disposición de la Enfermería malagueña, andaluza y española que ha sido reconocida como, en justicia merece. Desde mi responsabilidad al frente del CAE, vaya mi gesto de aplauso y reconocimiento público.
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Nov-2006 (100): DEFENSA PROFESIONAL ANTE LOS DISTINTOS PODERES
La actualidad en este Consejo Andaluz de Enfermería (CAE) viene marcada por la admisión a trámite, a cargo del TSJA,del Recurso Contencioso-administrativo promovido por los servicios jurídicos de este organismo autonómico en relación a la importante laguna descubierta en torno a un asunto de tanta actualidad cual es la Carrera Profesional. Sin presuponer ningún paso que está por llegar, es un motivo de confianza que el Alto Tribunal Andaluz haya entendido como merecedores de atención jurídica,o lo que es igual, válidos desde nuestra óptica, los argumentos expuestos en el sentido de que ninguna política de personal del Sistema público sanitario puede dejar fuera de los beneficios que comporta la Carrera a todos aquellos Diplomados en Enfermería que lleven prestados 5 ó 10 años de servicio al SAS.
En su momento, este CAE dio la voz de alarma al apoyar, sin ningún género de dudas, a aquellos profesionales, (llámense interinos,de cupo, zona o del antiguo SEU),que por discriminación, con respecto a sus compañeros de plantilla, no podían quedarse fuera de la Carrera Profesional, ya que cumplen los años exigidos para los niveles que se contemplan en lo firmado desde la administración regional y con el beneplácito de las organizaciones sindicales. Conviene recordar que el CAE ha mantenido,desde el primer momento, y sigue manteniendo,que quienes hayan demostrado su competencia profesional,bajo ningún concepto,deben verse privados de una conquista que emana de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) y,por lo mismo,del conjunto de colectivo.
Nuestros lectores deben,por tanto, saber que la admisión a trámite de nuestro Recurso por el TSJA ha venido corroborada por una unánime respuesta de solidaria conformidad en un elevado número de compañeras y compañeros que, estando en esas circunstancias laborales, han encontrado en nuestra postura una posible vía de solución. Y si nos ha reconfortado la admisión ante la vía judicial, no negaré que otro tanto hemos sentido al ver el apoyo mostrado por numerosos profesionales que se han visto, en principio, soslayados en un capítulo tan importante como es la Carrera profesional.
Pero este CAE ha seguido prestando su interés y atención en otro frente donde la Enfermería andaluza se juega importantes y legítimos intereses. Me estoy refriendo a la perspectiva de futuro en torno a la actuación como profesión en las llamadas Terapias naturales o Cuidados Holísticos y naturistas. Una importante reunión mantenida en nuestra sede autonómica que ha supuesto el relanzamiento de los objetivos que, cientos de compañeros, esperan ver hechos realidad.
Con estos argumentos queremos trasladar al colegiado andaluz que, en la sociedad actual, importa tanto el refrendo diario en todos y cada uno de los profesionales como la atención y vinculación, sea ante el poder político (caso de las Terapias naturales) o el judicial (Carrera profesional).
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Oct-2006 (99): CUESTIÓN DE INDEPENDENCIACUESTIÓN DE INDEPENDENCIA
En el inicio del otoño 2006, este CAE no puede ocultar su, de un lado, inquietud y, de otro, satisfacción ante la constatación de que siempre hemos buscado defender el bien de la sociedad y, a renglón seguido, los intereses del colectivo profesional al que representamos. Desde la creación de este organismo autonómico de la Enfermería esa, y no otra,ha sido nuestra norma de conducta y así seguirá siendo porque los hechos y el tiempo nos refuerzan como responsables institucionales.
Con idéntica voluntad,nos hemos posicionado para recurrir la situación en que quedan los interinos,cupo y zona y Servicio Normal y Especial de Urgencias del SAS en el asunto de la deseada Carrera Profesional. El CAE ha decidido recurrir el acuerdo de la Mesa de Negociación porque, sencillamente, somos conscientes de que no se puede privar a un significativo sector profesional de los beneficios que comporta la existencia de la Carrera Profesional. Lo que recabamos de la Justicia es que puedan aspirar a ese horizonte de la Carrera todo profesional sin que le coarte requisito alguno que frene semejante acceso.
En cuanto, a la tan traída y llevada Ley del Tabaco, este CAE entendió, desde su promulgación, que debería calificarse como de “absurdo” alguno de sus contenidos especialmente la permisividad para que entren sin ningún tipo de dificultades los menores de edad en locales donde está permitido fumar y en espacios inferiores a los 100 metros cuadrados. Hemos hablado de estar ante una “auténtica burla hacia los ciudadanos” cuando el Ministerio de Sanidad la emprendió con una campaña publicitaria en la que hacía referencia al perjuicio que el humo del tabaco causa en los niños. Y el CAE precisó que la Ministra Salgado propugnaba una campaña que catalogábamos como “ilógica e irresponsable” al soslayar que la presencia de nuestros menores en los citados espacios supone exponerse al humo cargado de contaminantes.
De ahí que entendiéramos que la Ley del Tabaco podría estar logrando fines totalmente contrarios a los que la (costosa) campaña publicitaria preconizaba. Por lo mismo, no nos vamos a cansar de repetir que facilitar el acceso a menores en locales de 100 metros cuadrados, donde se permita fumar, es un auténtico contrasentido que condena a los más desprotegidos de la sociedad( los niños) a la condición de fumadores pasivos. De ahí que en este asunto nuestro posicionamiento sea claro y absolutamente comprensible. Será porque, como decía, no nos mueve sino la búsqueda del bien común y de los profesionales enfermeros que ejercen en Andalucía.Nada más y nada menos.
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Sep-2006 (98): LA “PRESCRIPCIÓN COLABORATIVA”DE ENFERMERÍA O CÓMO LEGALIZAR LA REALIDAD
Lo sucedido en el transcurso en la semana donde se votó, en el Senado y Congreso, la Ley de Medicamento sólo puede entenderse,desde nuestra perspectiva, como la gran ocasión perdida de haber hecho legalmente normal lo que es una práctica cotidiana de la Enfermería. Que en la Cámara Alta se produjera un Sí esperanzador a favor de la prescripción para que, días más tarde, en la Cámara Baja se consumara un vuelco en la votación y el definitivo “no”cerrara la Ley, resume días de gran debate social que, en su conjunto,nos hace aventurar que el Sistema Público Sanitario español ha dado un revés no sólo a la esperanza de un colectivo(enfermería) sino, lo más importante y trascendente,a que el ciudadano disponga de mayores cotas de eficacia y recursos en la búsqueda del bien común como es, con mayúsculas, la Salud Social.
La certificación de esa premisa no debe evitarnos anotar la postura del Partido Popular (PP) en torno a este capítulo. Porque todos debemos analizar que si la formación presidida por Mariano Rajoy mantuvo en el Senado una postura favorable a la “Prescripción Colaborativa de la Enfermería”, no es menos cierto que en la definitiva resolución del Congreso, el PP cambió de postura y, con su abstención, hizo posible la derrota de nuestras aspiraciones o lo que es igual, la victoria defendida por una Ministra de Sanidad, Elena Salgado, que se ha comportado con una especial animosidad hacia el colectivo más numeroso de todo el Sistema. ¿Por qué, señora Salgado, a cuento de qué ese hostigamiento, ese insulto contra las enfermeras y enfermeros españoles que si algo tienen como objetivo es ofrecer los mejores y más eficaces cuidados al paciente? Algún día, quizá, conozcamos el por qué a ese resentimiento que, hoy por hoy, no acertamos a comprender.
Desde este CAE debemos dejar sentado que la opción que defendíamos, esto es, la prescripción colaborativa desterrada en la nueva Ley no suponía más que legalizar situaciones que se dan a cada momento y que, ahora, quedan sin el amparo legal necesario y exigible. La atención a los enfermos crónicos, a los recién intervenidos quirúrgicamente, a los diabéticos, a los incontinentes... en todos estos campos la profesión precisa, señora Salgado,de un respaldo que su quehacer diario demandaba de la cordura y la sensatez. Pero está visto que a algunos representantes públicos —y no nos duelen prendas, en especial la Ministra del ramo y los diputados del PP y PSOE— esos valores han quedado soslayados por el miedo, las presiones y la falta de valentía para dar una solución a un problema real.
La Organización Colegial se ha dejado jirones en la elaboración, tratamiento y defensa para que la Enfermería tuviera capacidad de prescribir determinados fármacos.La Ley no lo ha contemplado pero, sinceramente,no nos sentimos derrotados aunque sí defraudados y hasta confundidos. Sobre todo por la ausencia de rigor y decisión en determinados representantes políticos cuyas sintonías pasaron del sí a la abstención en cosa de días,prácticamente de horas.
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Jun-2006 (97): CONSOLIDAR Y OPTIMIZAR EMPLEO EN EL SAS
La noticia del mes que acabamos de superar está referida al nuevo acuerdo suscrito entre la Consejería de Salud y los sindicatos que, esta vez sin excepciones, han puesto rubrica al pacto por el que se asegura lo que conocemos como “paz laboral”para 2006-2008.
En el citado pacto laboral andaluz se incluye un nuevo concepto, referido a la Carrera Profesional por el que se fijarán tanto las acreditaciones de competencias como el baremo de méritos que determinará un porcentaje de lo que el profesional perciba en su nómina. Sin entrar más a fondo, porque tiempo habrá, sobre su contenido y filosofía,dejemos constancia de este hecho, largamente reivindicado desde el CAE, así como que el personal interino con cinco años de servicios continuados también puede optar a la Carrera profesional. Desde la Organización Colegial y en cuantas ocasiones se nos ha permitido, hemos trasladado a la Administración estas como otras reivindicaciones ahora contempladas.
Al mismo tiempo, consignemos que llegó a su final el Proceso extraordinario de consolidación de Empleo tantas veces pendiente y que ha supuesto una autentica losa no ya para los miles de profesionales afectados sino, lo mas importante,para los ciudadanos a quienes la enfermería presta sus cuidados. En el inmediato proceso de acoplamiento han surgido voces críticas pero debemos admitirlo como el ¿inevitable? peaje que ha de pagarse ante un trasiego importante de personal de uno a otros lados del Sistema.
Pero junto a estas realidades, en la sanidad pública andaluza siguen dándose, por desgracia, síntomas de que no todo el monte, ni mucho menos, es orégano. Fijémonos en la postura tomada por la práctica totalidad de las enfermeras de quirófano del Hospital Maternal Virgen del Rocío al acudir a la Fiscalía para denunciar “un presunto delito “contra la salud de los pacientes a causa de lo que han definido como “reducción de personal”de enfermería. Si bien el Hospital ha hablado de una reorganización de recursos, estamos ante la sempiterna historia de que algunos gestores,no diremos todos, confuden, y lo que es peor, quieren confundirnos, con aquello de que optimizar acaba siempre en reducción de puestos de trabajo.
Este asunto merece toda nuestra atención y solidaridad por cuanto el gesto de acudir a la Fiscalía para que investigue si la denuncia se ajusta a hechos comprobables y por encima de todo, profesionales supone, por encima de todo, un claro signo de madurez colectiva. La labor de la enfermería es tan sumamente trascendente en el conjunto del Sistema que, a la fuerza, debemos respetar la denuncia presentada ante el Fiscal independientemente de su resolución final... Enfermería busca, por encima de todo, la mejor atención al ciudadano y ante cualquier situación de riesgo, nada mejor que denunciar las coordenadas que, deontológicamente hablando, sean consideradas como injustas.
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May-2006 (96): CUESTIÓN DE JUSTICIA SOCIAL Y PROFESIONAL
Ni en la primavera, por decir algo, a la Enfermería en España le resultan medianamente fáciles las cosas. Cosas, eso sí, legítimas,de las que llamaríamos como de “sentido común”. Pero hay que luchar contra todo y contra la más elemental de las corduras para dejar, al menos, testimonio de la posición de esta Organización Colegial en defensa de los intereses ciudadanos,primero, y de los profesionales, después. Y quiero concretar, en hilo a esta introducción, en tres cuestiones que nos afectan y donde todo son handicaps para la Enfermería: la prescripción de fármacos, la regulación de las terapias alternativas y la impronta de la Enfermería ante el Día Internacional de la Enfermería.
Sobre la tan traída y llevada cuestión de si Enfermería puede o no acceder a prescribir determinados medicamentos, se ha visto que el partido en el poder ha dicho un “no” lo suficientemente expresivo como para no olvidarlo en mucho tiempo. Ahora bien, frente a esa realidad no cabe más remedio que posicionarse con esta otra reflexión: Puesto que no estamos autorizados a recetar, ¿qué habrá que hacer ante lo que hoy por hoy es una práctica normalizada dentro del SNS? Lo promulgado en la L.O.P.S. deja muy claro que Enfermería tiene competencias legales dentro de su estricto ámbito de actuación que nada ni nadie puede soslayar. Porque más de un colegiado se ha preguntado que, con arreglo a la Ley del Medicamento ¿habrá que abstenerse de hacer ninguna valoración —llámese suministrar medicamentos básicos por todos conocidos— cuando,por ejemplo, el paciente,pongamos que a las cuatro de la madrugada, precisa de una intervención enfermera y no esté el médico delante para prescribirla?.
Segundo asunto de auténtico rompecabezas: la administración de las Terapias naturales por parte de la Enfermería. Recientemente, se ha nombrado un representante autonómico en acupuntura por parte de la Enfermería andaluza para que se haga oír la voz y las excelencias de que su práctica enfermera no es nada nuevo ni sorprendente: llevamos varias décadas demostrando una validez social que,ahora,nada ni nadie puede poner en cuestión.
Y la tercera cuestión es la celebración del D.I.E. (Día Internacional de Enfermería) en el mundo entero con el lema “Personal fiable, vidas salvadas”, harto elocuente,donde desde el Consejo Internacional de Enfermeras quieren sensibilizar a los gobiernos sobre la falta de Recursos Humanos y la especialización para una mayor capacidad asistencial como meta para lograr “Salvar vidas”.
Recuerdo la ratio enfermeras por 100.000 habitantes, que en Andalucía nos encontramos con un 40 por ciento menos que en la mayoría de los países europeos.Y no hablamos de la especialización enfermera tan exigua, aunque tengo fundadas esperanzas en que se corrija tras haber logrado arrancar al gobierno, desde la Organización Colegial de Enfermería, el Real Decreto de Especialidades.
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Abr-2006 (95): PRESCRIPCIÓN ENFERMERA:RAZONES PARA UN SÍ ROTUNDO
En medio de los cambios que estamos viviendo,uno de los polos con mayor carga simbólica que afecta a la Enfermería se refiere a la deseada posibilidad de que la profesión asuma la capacidad para prescribir fármacos. Se encuentra, actualmente, en fase de debate la Ley del Medicamento y nada mejor que dejar sentada la postura de este Consejo Andaluz de Enfermería (CAE) para disipar dudas y mejorar la información de los colegiados en esta región.
Se me ocurre apostillar mi clara y rotunda postura favorable mediante una interrogante:¿Prescripción de medicamentos; y por qué no? Esto es: ¿cuál sería la razón, o razones, de verdadero peso para que se nos niegue en España lo que ya es práctica común en naciones de tanto peso como los Estados Unidos,Canadá,Australia, Brasil o Irlanda? Quizás respondan más a asuntos atávicos que a estricta cuestión de rigor o búsqueda de la mejor satisfacción del ciudadano.
A un SNS que todos reconocemos masificado y colapsado por rutinas burocratizadas se le deben de buscar soluciones y medidas que ayuden a “desatascar” las vías por donde se desangra un Sistema que precisa, en vía de urgencia, de explotar todos sus recursos allá donde existan.
Y nadie puede a estas alturas negar que Enfermería atesora un caudal de resortes que, si se aplican también en este terreno de la prescripción, el beneficiario sería uno y único: el S.N.S. o lo que es igual: el usuario del mismo. Claro está que deberían mediar una adecuada puesta a punto,mediante los protocolos que se requieran, pero el fin sería ese: con la Enfermería prescribiendo algunos medicamentos estaríamos contribuyendo a potenciar y defender el SNS mediante, no la teoría de descargar de trabajo a otros profesionales sino, asumiendo tareas con responsabilidad y personalidad propias.
Este debate coincide con la inminencia del Espacio Europeo de Educación Superior que va a reformar en profundidad las carreras universitarias y donde Enfermería, como todo parece indicar, va a gozar de una profesión que estamos tratando de que se denomine Licenciatura en Enfermería y con unos planes de estudios de Grado con 4 años de duración en donde podrá incidirse en este contexto para que la legislación acabe reconociendo lo que ya admiten tiros y troyanos, aquellos que desean ver el bosque en lugar de dejarse aturdir por los árboles del recorrido.
El trabajo de la Organización Colegial en este sentido no ha podido ser más efectivo. Se han desplegado todos los recursos para hacer ver las bondades de la prescripción Enfermera. La enmienda del Grupo Convergencia y Unión y Esquerra Republicana apoyando esta tesis y referida al articulo 76 del borrador de la ley del Medicamento es como una bandera en todo lo alto sobre la que deberán decidir el resto de formaciones presentes en el Parlamento de la nación.
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Mar-2006 (94): EL DRAMA DEL DESEMPLEO EN LA ENFERMERIA ANDALUZA
Un reciente encuentro entre las consejeras de Salud de Cataluña y Andalucía sirvió, sin proponérselo nadie y menos las citadas políticas, para poner a flote una realidad poco o nada admitida por nuestra Administración: el desempleo que padece la Enfermería en esta región. Bastó que las citadas Marina Geli y María Jesús Montero se manifestaran a favor de “contratar enfermeras del extranjero”,para así combatir lo que entendían como una “carencia” de profesionales, para que se destapara la caja de los truenos y se materializase un rechazo total y absoluto a esa errónea valoración hasta el punto de que la Consejería se vio obligada a rectificar “en menos de 24 horas”. Tras una conversación personal en la que aseguraban que no era cierto lo publicado por la prensa.
Tras la polémica, ha quedado firme que si la Enfermería Andaluza tiene un problema, ese es el paro que sufren cientos y miles de compañeras y compañeros repartidos por las ocho provincias. Al leer los medios de comunicación, este CAE no perdió un segundo en replicar para dar cuenta, primero, de su rechazo y, después, para razonar los diferentes porqués a tanto desempleo camuflado en forma de forzosa emigración al extranjero cuando no de “contratos-basura”.
A partir de ahora, la Administración se guardará mucho de poner en boca de nadie aquello de que hay que traer enfermeras de cualquier país porque quedó suficientemente demostrado que nuestra denuncia es tan sonora como esa Bolsa de Trabajo del SAS, a la que remitimos a la consejera, con los casi 30.000 diplomados inscritos en espera de ser llamados para una sustitución.
No es posible ofrecer toda la calidad posible si a cualquiera de los inscritos en la Bolsa se le ofrece un contrato de ¿días u horas? en un punto tan alejado de su residencia que le hace inviable asumir la propuesta.
El SAS debería hacer caso a la rotunda estadística competitiva entre países y que nuestra Organización Colegial dejó nítidamente señalados: Estamos a años luz en cuanto a las ratios entre enfermera/habitante pero no sólo de los países más adelantados (Finlandia o Dinamarca) sino de las más cercanas provincias españolas como Navarra, Álava o Zaragoza… ¿Por qué ésto?, ¿Por qué el andaluz no se merece una enfermería ajustada a sus autenticas necesidades? Lo paga el ciudadano de a pié y, también, lo sufre la propia Enfermería que acumula cuatro o cinco promociones sin trabajar y que se ve obligada a emigrar allá donde le dispensan mejor trato económico y reconocimiento social.Ha quedado patente que la Enfermería Andaluza soporta un desempleo asfixiante y el ciudadano que paga sus impuestos, como cualquier español, es muy dudoso que reciba la asistencia que merece y con la prontitud que exigen, dándose en ocasiones incluso agresiones al personal enfermero por algo que en absoluto es culpa del trabajador.
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Feb-2006 (93): APORTACIÓN DEL CAE A LA SALUD DEL MENOR
Si existe una Ley que, en los últimos tiempos, más polvareda y controversia haya levantado en la opinión pública, esa es, sin lugar a dudas, la Ley del Tabaco aparecida a final de 2005. Mientras la sociedad se puso a debatir sus pros y contras, este CAE encontraba lo que los expertos denominan “laguna jurídica”y, rápidamente, tomamos las medidas oportunas para que el citado texto legal pueda, de verdad, servir a toda la ciudadanía, incluidos los menores de edad que quedan desprotegidos conforme el contenido publicado en el B.O.E.
El CAE no ha querido, en ningún instante, ni apuntarse un tanto ni poner en evidencia a nada ni a nadie. Simple y sencillamente detectó que la normativa permite que los menores ,desde recién nacidos a jóvenes de 16 años, pueden entrar en locales de menos de 100 metros donde está permitido fumar. Lo cual es un autentico contrasentido al espíritu del legislador que busca proteger la salud de los españoles.
Contemplan los Estatutos del CAE nuestra “obligación de promover actitudes que redunden en beneficio de la calidad en la salud, su prevención, fomento, educación y rehabilitación de la población andaluza”. Pues bien, en aras a esos postulados, cumpliendo con nuestra “obligación”hemos dado a la enfermeria regional el protagonismo de denunciar, ante el Defensor del Pueblo y demás ámbitos competentes, que es necesario recurrir/regularizar la Ley 28/2005 para evitar que un amplio y desprotegido sector de la población- justamente nuestros menores de edad- queden fuera de su paraguas protector.
Conscientes del papel de la enfermería como insustituible agente promotor de conductas saludables, el CAE hace propio esta consideración para dejar patente, ante la propia profesión y frente a la sociedad, que nuestra Organización está presta y dispuesta para dar servicios a los ciudadanos así como colaboración positiva a la Administración. Ese y ningún otro motivo nos movió a la hora de denunciar y proponer lo que, entendemos,no es de recibo en el contexto general de la Ley. Como Consejo Andaluz de Enfermería sentimos legitima satisfacción de que, a la primera de cambio, la Consejería de la Junta haya admitido, en Almería, los beneficios de nuestra propuesta porque así cumplimos- es preciso insistir- con nuestra obligación, con la enfermeria andaluza y con el conjunto de la sociedad.
Ahora, sólo nos queda aguardar a que el ejecutivo transforme en hechos concretos la regularización que pedimos.Pero todos los profesionales y las distintas Administraciones del Estado deben saber que únicamente nos movió propiciar la mejor Salud ciudadana y ningún otro interés de cualquier signo o consideración.Aquí reside la credibilidad que buscamos para el CAE como representante independiente de una profesión llamada enfermería al servicio de los demás.
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Ene-2006 (92): EL RETRASO DE LAS OPE,DIFÍCILMENTE JUSTIFICABLE
Nos vemos en la obligación de encabezar este comentario reflejando,de entrada, la preocupación que cientos de profesionales de enfermería andaluces han trasladado-y siguen haciéndolo- a los ocho Colegios provinciales en relación a la demora que están acumulando las OPE con las que el SAS mantiene literalmente en vilo a miles de afectados. Se han cumplido, de sobra, los plazos más prudentes y desde este CAE no hacemos sino constatar la inquietud que viven miles de enfermeras/os y matronas por esta causa.
Escuchar que la razón a los retrasos en publicarse las listas definitivas de adjudicación se basa en problemas de índole informáticos o burocráticos no mueve, a la conformidad en la enfermería andaluza ni, por supuesto, en este CAE. En la era de la telemática decir, por ejemplo, a una Matrona de cualquier provincia andaluza que debe seguir esperando el resultado de un examen celebrado en diciembre de 2002 puede parecer cualquier cosa menos a una respuesta cargada de rigor. De ahí que dejemos constancia expresa de unos sentimientos que, por centenares, estamos recibiendo por parte de nuestros colegiados en toda la región.
Este organismo autonómico de la enfermería ha dado a conocer sus números, los parámetros por los que sigue discurriendo su actividad. Y nada nos complace más que,por ejemplo, anotar el crecimiento destinado a las Prestaciones Sociales que son ya,un referente más en el recorrido vital de las enfermeras y enfermeros andaluces. Baste este dato: de enero a noviembre de 2005, el CAE abonó a la enfermeria de la Comunidad un total de 180.480 euros en concepto de prestaciones por alguno de estas tres circunstancias: nacimiento, matrimonio o defunción.
Desde nuestra perspectiva de un organismo (el CAE),que sólo se nutre y financia con la cuota de los colegiados, sin ayudas ni subvenciones de cualquier otro tipo lo que, en sí mismo, constituye una “rara avis”en la sociedad actual, entendemos que es el mejor servicio que podemos dar a todo el colectivo integrado por las enfermeras y enfermeros que ejercen a lo largo y ancho de nuestras ocho provincias. Lo decimos sin ningún atisbo de triunfalismo pero constatando que somos,la única profesión titulada que contempla este capítulo. Se trata,de gestionar cuanto más mejor los recursos de que disponemos que ni son excesivos ni nos permiten más holgura para cubrir un amplio abanico de dotaciones en materia de responsabilidad civil,docencia, investigación…
Esperemos que, a muy corto plazo, el SAS proceda a desatascar el grave problema de las OPE arriba citado y los interesados logren ver consolidadas sus plazas laborales de cara a propiciar el objetivo común que perseguimos: la mejor atención al enfermo, al ciudadano que demanda los cuidados de un colectivo cualificado y en condiciones de prestar el máximo rendimiento que se corresponde a sus muchas capacidades profesionales. Para que todos salgamos ganando empezando, claro, por el usuario.
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Dic-2005 (91): PROBLEMAS Y RETOS EN EL ADIÓS A 2005
Nos disponemos a despedir 2005 y en el panel de actuaciones del CAE se acumulan, como pocas veces, los distintos frentes de trabajo para defender más y mejor los legítimos intereses de la profesión: lucha contra la discriminación que ha establecido el SAS en la Bolsa de Trabajo temporal; establecimiento de pautas de conducta para combatir la violencia doméstica; reflejo del aumento de denuncias que tienen como protagonista a los enfermeros andaluces; compromiso de defensa de la carrera en pos de su licenciatura… y un largo etcétera.
Así, desde el CAE se acaba de tomar una importante iniciativa al liderar, junto a otras organizaciones profesionales, la denominada “Plataforma andaluza para la defensa de los cuidados de Enfermería”que tiene por objetivos promover cuantas acciones busquen el reconocimiento social de la profesión como disciplina independiente y altamente cualificada dentro del SNS. Enfermería, para su desarrollo integral, requiere de una amplia gama de actuaciones entre las que se incluyen mayores recursos para prestar mejores cuidados y la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior a través de una licenciatura de cuatro años de duración y 240 créditos.
De distinto tenor pero de idéntico peso específico es la innovación que la Organización Colegial acaba de presentar en Granada dotando con una valiosa herramienta a la enfermería para detectar y combatir la violencia de género. Enfermería no puede permanecer al margen de esta lacra y nuestro proyecto, de carácter pionero, permite avanzar abriendo puertas a la esperanza en tan espinoso asunto.
Sin olvidar la llamada de alerta que la Organización Colegial ha realizado en Sevilla, con ocasión de unas exitosas Jornadas sobre Enfermería y Justicia: en ellas se ha querido dejar patente el aumento de denuncias contra enfermeros andaluces por la vía Penal.
Son, como ve el lector,muchos y variados los frentes de batalla donde el CAE está presente, implicado y trabajando por y para su resolución. Pero, permítaseme que, en este número que cierra 2005 también haya un pequeño- gran lugar para el optimismo y la esperanza fruto de la calidad que es propia a la enfermería en Andalucía.A la que, sincera y cordialmente, deseo en nombre de la Organización Colegial, todo lo mejor tanto para la inminente Navidad como para lo que vaya deparando el futuro 2006.
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Nov-2005 (90): LA VALORACIÓN CIUDADANA, EL MEJOR ARMA PARA PROTEGER AL COLEGIADO
La atención de la Organización Colegial de Enfermería en Andalucía es labor permanente del Consejo Andaluz de Enfermería. Son muchas las amenazas que se ciernen sobre las posiciones que ha ido ganando y consolidando la profesión y, en consecuencia,muchos los frentes abiertos.
Una de ellas se refiere a las Juntas de Enfermería y su participación en la elección de los cargos directivos. Una resolución del SAS le ha recortado dicho papel en su propio beneficio. Entendemos que tal resolución esconde una “apropiación”de facultades que un Decreto les otorga a las Juntas de Enfermería. El TSJA le da la razón al SAS, algo que respeto pero que no comparto. El CAE lo único que ha podido hacer es poner en marcha su maquinaria legal en defensa y protección de las profesión.
Tal actuación, junto con el apoyo de los usuarios andaluces, está reforzando el papel de la Enfermería en la sociedad y en el mapa sanitario.
Nos parece importante reseñar los resultados hechos públicos por la Junta referidos al índice de satisfacción de los andaluces en su relación con el S.N.S. Partiendo de una base sobre cierta auto-complacencia en la Administración, (por los altísimos baremos contabilizados, todo sea dicho) a nadie se le oculta que la Enfermería es, además de un pilar fundamental del SAS, el referente en cuanto a estimación (90,3% en la estadística de Salud). Esta alta valoración se convierte en un verdadero aliciente para que las competencias y horizontes del colectivo sean objeto de nuestra búsqueda y negociación.
El Consejo Andaluz de Enfermería continúa acercándose a la realidad de la enfermera/o en las ocho provincias hermanas. Más de 1.100 colegiados han sido benefactores de prestaciones sociales en los primeros nueve meses del 2005, por un importe global de 140.000 euros; lo que dice mucho de la atención que prestamos (y seguiremos haciendo) para mejorar el entorno de la profesión.
Con nuestros recursos hacemos camino junto al colegiado ora en labores docentes, tanto en investigación como en las diferentes prestaciones que refuerzan nuestro propósito de una Organización Colegial estrechamente vinculada a la realidad que vive y afecta al profesional.
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Oct-2005 (89): EL CAE, ANTE UNA NUEVA E ILUSIONANTE ETAPA
Como bien se informa en páginas de esta edición para Andalucía, el Consejo Andaluz de Enfermería estrena otra etapa en su corta pero intensa historia, con la reelección del actual equipo directivo que de nuevo me honro en presidir. Esto, junto con el respaldo sin fisuras que me ha demostrado la Enfermería Andaluza ha sido de gran peso y significado para poder afrontar este nuevo periodo, que inicio con retos y compromisos tan decisivos como ilusionantes. Tenemos la responsabilidad de liderar los intereses de todo tipo y que afectan a la profesión.
El CAE ha ido buscando su sitio en el espectro profesional de la región y se ha configurado como un organismo referencial. La Enfermería es plenamente consciente de que esta herramienta, a través de la Organización Colegial, es toda una garantía para encarar la defensa de los intereses del colectivo desde una postura independiente, sin otras ataduras ni compromisos que los que afectan, única y exclusivamente, a la propia profesión. Algo que no es poco, si tenemos en cuenta la época en la que vivimos,donde las voces críticas y libres han pasado a ser una “rara avis” en cualquier orden social.
Desde esta perspectiva, la Enfermería de nuestra región —de Huelva hasta Almería— es consciente de que el CAE trabaja por la defensa de lo que nos es propio e irrenunciable: el progreso y avance del colectivo. Cuando Andalucía va a recibir de las arcas del Estado nada menos que 640 millones de euros (más de 100.000 millones de las antiguas pesetas) es hora de pensar en positivo para que las cosas en el SAS deban, por obligación, cambiar para mejor.
Si nuestra historia sanitaria reciente está escrita con páginas de recortes, carencias y necesidades en infraestructura y plantilla, desde el CAE vamos a reclamar lo nuestro en ese importante caudal monetario destinado al SAS; un sistema siempre en números rojos y con una gestión bajo las mismas manos desde hace un cuarto de siglo y muy susceptible de mejorar. Ya no habrá excusa alguna para perpetuar tantas deficiencias como conoce (y padece) el conjunto de nuestra sociedad.
Es por eso que capítulos tan interesantes como el empuje de las Especialidades, la mejora salarial que merece la profesión andaluza, la ratio por habitante o la imagen del enfermero, sean capítulos pendientes para el CAE. Con renovadas ilusiones y capacidades nos pondremos a trabajar de forma seria, rigurosa,profesional e independiente.Para todos esos frentes, el colegiado de las ocho provincias sabe que puede contar con una herramienta insustituible como es nuestro Consejo Andaluz de Enfermería.
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Sep-2005 (88): ENFERMERÍA,DE LA PRESCRIPCIÓN DE FÁRMACOS AL DESEABLE RATIO PROFESIONAL
Tarde o temprano tenía que aflorar sobre el tapete de la discusión. El anuncio de la Consejera de Salud de la Generalidad catalana,Marina Geli, a favor de que en un futuro, la Enfermería pueda prescribir “determinados medicamentos” se ha convertido en un asunto que ojalá, genere opiniones y contrastes que den como fruto la apuesta por una idea que este CAE no ha dudado en aplaudir. En la Comunidad de Madrid, también se está estudiando esta iniciativa. Permitiría que los enfermeros de los centros sanitarios puedan recetar ciertos medicamentos para enfermos crónicos (tratamientos, curas, etc) al objeto de liberar al médico de tareas burocráticas y reducir las listas de espera.
La iniciativa de Geli debe merecernos todo el respeto y consideración. Supone una apuesta firme, clara y valiente a favor de la madurez de la Enfermería como profesión al servicio de la sociedad. A nadie se le oculta que en determinadas áreas sanitarias (crónicos, diabéticos o hipertensos, por citar tres ejemplos) la intervención de la Enfermería está avalada por su experiencia, solvencia y rigor. Nada sustancial se alteraría si, además, pudiera prescribir aquellos medicamentos que acercaran soluciones, aligerasen la lentitud del sistema y solucionaran, uno de los obstáculos que denuncian los ciudadanos: la excesiva burocratización de nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS). Al hilo de todo esto,nos preguntamos ¿por qué no ensayar esa medida en España como hicieron en su día Estados Unidos, Suecia o Reino Unido?.
No son de recibo algunas realidades que vuelven a ponerse en evidencia cuando, por ejemplo, acaban los exámenes de junio y las nuevas promociones de Enfermería se incorporan al mercado laboral (por llamarlo de alguna forma). Más bien debería decirse que se incorporan al paro sin cobertura o a una forzosa emigración más allá de nuestras fronteras.
Todo ello sin olvidar que en el Parlamento Andaluz entró una Proposición No de Ley, a cargo del Grupo Popular, para que las plantillas de hospitales y centros se mantuvieran al cien por cien durante los meses de verano, y donde Salud acomete las más drásticas de sus conocidas “rebajas”. Por no olvidar la iniciativa que, a nivel nacional, ha presentado el mismo PP en el Congreso de los Diputados pidiendo que se incremente en toda España, la ratio de enfermeras por cada 100.000 habitantes dentro del S.N.S. para así “contribuir a una mejor calidad de la atención sanitaria”. En resumen, que tanto en la Cámara regional de Sevilla como en la estatal de Madrid constan proposiciones no de ley en la misma dirección: más personal de Enfermería para atender a la población. Una demanda que nos hubiese gustado que se resolvierá cuando el PP gobernaba.
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Jun-2005 (87): LOS COLEGIOS,VOLCADOS EN ATENDER AL PROFESIONAL
En el pórtico del verano, no puede decirse que la actividad de los Colegios Oficiales esté presidida por la ausencia de tensión o vacío de contenidos, sino justo lo contrario. A la publicación en el B.O.E. del Real Decreto 450/2005 se han unido una serie de circunstancias que han movilizado a una inmensa mayoría de colegiados, conscientes de que en sus instituciones colegiales pueden encontrar apoyo y herramientas para seguir andando por los difíciles caminos del ejercicio cotidiano.
Fue publicarse el citado Real Decreto para que los Colegios Oficiales dispusieran unos gabinetes específicos destinados a procurar información y asesoramiento al colegiado, en torno al candente asunto de las Especialidades. La mejor respuesta a esta iniciativa la están dando las enfermeras y enfermeros que acuden a nuestras sedes, conocedores de que van a recibir datos y pormenores de primera mano de las especialidades que marcarán, de alguna manera, el futuro de la profesión.
Pero no todo queda ahí. Desde este Consejo Andaluz de Enfermería, no vamos a quedarnos impasibles ante otro frente de auténtica responsabilidad colectiva, como es la aspiración de que Enfermería se convierta en licenciatura desde la actual configuración como diplomado. Nos encontramos actualmente inmersos en el proceso del Espacio Europeo de Desarrollo Universitario(o Declaración de Bolonia 1999) y conocida es nuestra postura, la de los Colegios, de no permitir la degradación de la profesión y en su lugar, convertir los actuales estudios en una licenciatura de 4 años como aconsejan tanto la razón como el espíritu común necesarios para ajustar, en ocasión tan histórica como ésta, lo que la sociedad demanda: los mejores cuidados a cargo de una Enfermería mas formada.
Y en la misma coordenada se inscribe el logro del CAE de haber obtenido una sentencia firme por la que se nos da la razón en el ya añejo asunto del decreto de la Junta sobre la libre elección de médico. En su día, el CAE manifestó su rechazo a algunos de los puntos que afectaban perjudicialmente al colectivo,por lo que procedimos a presentar el oportuno recurso ante los tribunales dejando, eso sí, plena constancia de la validez y filosofía del contenido general de aquel decreto. Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha dictado sentencia firme por la que se nos da la razón en cuanto a que la enfermera de atención primaria no tiene por qué desplazarse a otras Zonas Básicas de Salud distinta a la suya para desarrollar su cometido.
Como se aprecia, cualquier parecido entre la actividad de los Colegios Oficiales y una plácida llegada del verano es pura coincidencia.Pero nuestros esfuerzos van, siempre, encaminados a acompasar lo que dicta la realidad con los intereses de la enfermería.Y si para muestra vale no uno, sino varios botones, a las pruebas (Real Decreto, sentencias, licenciatura...) nos remitimos.
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