La enfermería es una profesión en la que la vocación de servicio a los demás es una cualidad fundamental. Esa sensibilidad favorece el que los enfermeros también muestren un gran interés por colaborar con los pueblos más desfavorecidos. Así lo demuestra la entrevista que incluimos en nuestra portada de hoy con la cooperante de ENFERMERAS PARA EL MUNDO, la ONGD de la enfermería española, que se acaba de incorporar a su proyecto en Guatemala.
De su mano analizamos este proyecto que se diseñó, planificó y se está ejecutando desde el concepto claro de que EPM es una herramienta para favorecer el desarrollo humano en una de las zonas más desfavorecidas de este país, con el que realmente se contribuye al desarrollo de las estructuras de salud de la región, pero sin asumir un papel paternalista.
El objetivo, tanto de EPM como de esta cooperante, no es otro que seguir luchando para que la salud sea un verdadero derecho humano, en el que el desarrollo de la comunidad debe partir de la implicación de las propias asociaciones de base, de campesinos/as, promotores de salud, comadronas y población en general. |
|
ANTONIO LITAGO
El Colegio de Enfermería de Guipúzcoa ha rendido, con motivo del Día Internacional de la Enfermera, un caluroso homenaje al que es su colegiado más antiguo: el practicante Antonio Litago. Un acto en el que no sólo han querido reconocer sus 51 años como colegiado, sino principalmente su "compromiso activo con la profesión de enfermería".
A sus 86 años de edad, este enfermero navarro, natural de Buñuel, ha ejercido durante toda su carrera en Guipúzcoa, tras obtener su título de practicante por la Universidad de Zaragoza en 1955. Su primer destino fue en Uharte Arakil, donde obtuvo la titularidad en propiedad. Posteriormente se trasladó a Uharte, donde se casó con una zaragozana. También vivió en Eibar, donde actualmente reside, para trabajar en la Seguridad Social. Su destino más largo fue en Pakea, donde permaneció 30 años.
A pesar de haberse jubilado hace más de 20 años sigue reivindicando, con una energía sorprendente, la profesión de practicante, lo que siempre fue, aunque ahora se llamen enfermeros. Sin embargo, todavía sigue sorprendido e impresionado de que en su colegio insistieran para reconocer todos sus años de servicio en favor de los pacientes.
Sin lugar a dudas, todo un ejemplo a seguir que demuestra, tal y como afirmaba M.ª Jesús Zapiraín, presidenta del Colegio de Enfermería de Guipúzcoa, "la importancia
de la implicación de
los enfermeros en el ejercicio
de su profesión".
|
|